Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

Atendiendo al significado latino de la palabra debate –Debattuere=discutir, combatir- lo del martes en la noche cuando se confrontaron los cuatro candidatos a ocupar la Presidencia de los Estados Unidos Mexicanos, sí fue un debate…

Pero si se entiende que en un debate se exponen y se analizan las ideas; hay que reconocer que no hubo propuestas, sino más bien promesas de “yo voy a hacer”.  Y luego soltaban números y cifras que la inmensa mayoría de los escuchas ni entiende, en el mejor de los casos; ni cree, en el peor…

Las descalificaciones y los calificativos en cierta manera ofensivos, se pueden reputar como combate; de igual forma que se entablaron discusiones comparativas achacándose mutuamente de corruptos.  Y eso se puede considerar como discusión…

Por lo que, atendiendo a la etimología de la palabra llevada al hecho en la blanca Mérida; pues sí hubo debate.  De muy bajo nivel, pero combate.  Que se pudiera mejor considerar como reyerta, como pleito…

Cabe aclarar que no se sabía muy bien si el “debate” era entre ellos, o con los entrevistadores.  Los que por cierto se vieron todavía peor que los Candidatos -y hay que ver que los candidatos estuvieron bastante mal-…

Pero de que hubo discusión y combate; ciertamente que lo hubo.  Solo que la definición del latinajo no contempla la clase de debate que hubo; ya que se puede debatir con inteligencia, pero también se puede discutir a lo puro tarugo…

Y desperdiciar tanto tiempo y dinero para atender, descifrar e interpretar los decires de los cuatro interpelados.  A quienes el formato cortaba las ideas -imposibles de explicar en minutos o segundos- fue lo más tarugo de todo el decepcionante show.  ¿Gastar tanto dinero para acabar en eso?…

Y luego uno en Tijuana, otro en Mérida y el primero en la CDMX -todavía contando con la señora Calderón– cuando la transmisión fue a nivel nacional, era absolutamente innecesario…

Para efectos de comunicar las ideas, que en el fondo era de lo que se trataba, lo mismo hubiera sido, que sin tanta ceremonia les hubieran puesto cuatro sillas alrededor de una mesa…

Y que los tres “debates” hubieran sido en el mismo escenario.  ¿Se dan una idea de lo que costó que se hiciera en diferentes lugares?  ¿Aviones, hoteles, comidas e  instalaciones?  ¡Para ESTO!…

Unos dicen que les dieron el tiempo medido para bien; y otros que fue para mal.  Los primeros argumentan que así decían menos tarugadas; y los segundos aducían lo poco claras y truncas que fueron sus exposiciones…

Nadie pelaba al Independiente.  Incluso en muchas tomas solo se veía la mitad de la cara de Rodríguez Calderón, El Bronco, lo que en TV es imperdonable; a menos que haya sido ex profeso…

Y hubo momentos en que hasta se olvidaron que estaba presente.  ¡Ah! le toca al “Bronco”, se escuchó.  Y el norteño también salió con sus tarugadas de “dense un beso”, quizá queriendo captar el voto de los que hacen esas cosas

Y si se dice que fue el menos peor, ¿cómo habrán estado los demás? incluyéndolos a todos.  Pero eso fue es lo peor.  Lo peor es que alguno de ellos va a ser el Presidente…

Pero como él está consciente de que no va a ganar -aunque diga que nunca piensa en la derrota- fue a lo que fue.  A decir lo que pensaba y a exponer programas que ya ha llevado a cabo en Nuevo León, y con buenos resultados.  Lo que ha hecho pensar a muchos durante su periplo por todo el territorio…

Y aunque las honorables encuestadoras ni lo toman en cuenta, parece ser que sus propuestas han sido bien aceptadas por muchísima gente que está de acuerdo en que se necesita generar trabajo, no regalar dinero.  Y lo de “mocharles” las manos a los corruptos; también.  Quizá todavía más…

En resumen: El Bronco no prometió nada, pero fue el único que pudo decir lo que ya había hecho; no que lo iba a hacer.  Sin embargo, no va a ganar.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.