Opiniones y Comentarios
Julio Ricardo Blanchet Cruz
diariolibertad@nullgmail.com

 

Palabra de origen sánscrito que en las religiones dhármicas se usa para definir una energía invisible, inmensurable y trascendente, que se genera con los actos de las personas…

Pero está muy de moda utilizarla como signo de espíritu tranquilo y sereno -como podría serlo López Obrador, que ni se inmuta con todo lo que le dicen y habla de amor y paz-…

Aunque la mayoría que utiliza la palabra no sepa ni de lo que está hablando y por ende no practica su “filosofía”; pero resulta que el karma no es una filosofía, es una Ley.  Y todo cuanto existe en El Universo obedece a esa Ley del Equilibrio…

Por lo que finalmente no es cierto, que se genera por los actos de las personas, pues esa Ley actúa sobre todo.  Hoy se conoce como la 3era Ley de Sir Isaac Newton (1642 – 1727) “Toda acción trae consigo una reacción igual y de sentido contrario”…

Lo que ya conocían los egipcios hace miles de años.  Los romanos la llamaban la Ley del “acto-reacto”.  Con la vara que midas serás medido, dicen los llamados libros $agrados: que más bien son como la tesis profesional de Enrique Peña Nieto, es decir, copia…

Oportuno recordar que por esos lugares donde imperan esas religiones tan “espirituales”, tienen impresionantes Ejércitos y hasta armas atómicas.  Sin omitir que es donde asesinaron al Mahatma (1869 – 1948) personaje que pocos saben que era nacionalista de derecha y por eso se contravino con su discípulo Nehru (1889 – 1963)que era de izquierda…

Para ser claro, todas las religiones son negocios.  Y quienes se dicen sus representantes en La Tierra, no son otra cosa que viles comerciantes del espíritu que viven de prometer imponderables…

“Quien sigue el camino de otro nunca encuentra el suyo”.  Sentenció Pitágoras (569 – 475)  Y eso es precisamente lo que hacen las religiones.  Adoctrinan a la gente para que sean sus seguidores.  Y para ello deben de abandonar sus propios proyectos por apoyar los de ellos…

Sin soslayar que todas las religiones son el origen de la misoginia y todo lo que eso conlleva.  Amén de que son promotoras de la violencia y las guerras, externas o internas, en las que siempre están metidas tras bambalinas; y en veces a la vista de todos…

El caso es que ya también en el Corán se habla del “Ojo por ojo”; y coloquialmente en lo que queda de nuestro México, decimos el clásico “Botellita de Jerez”.  Pero indiscutiblemente que suena más bonito lo del karma; es más chic…

Y se trae a cuento, porque dicen que el karma ahora le está pasando a Ricardo Anaya con su propia gente que lo ha traicionado; por antes él haberlo hecho con muchos de sus compañeros…

Lo cierto es que tras las declaraciones de que si llegara a la presidencia encarcelaría a Peña Nieto si resultara culpable de algún delito, se desató la guerra sucia en su contra; y era de esperarse que Ricardo Anaya cayera en las mediciones que a modo hacen las encuestadoras…

Por lo que el impresentable Diego Fernández de Cevallos declaró que no descartaba que se uniera Anaya con Peña Nieto con tal de que no llegue a la presidencia el tabasqueño al que llamó “orate, enfermo y psicópata”…

 

Lo que a estas alturas pareciera una propuesta demasiado tardía; pues las declaraciones de Meade y de Anaya, que se han dicho de todo, hacen que parezca irreconciliable una alianza.  Independientemente de que su propuesta ya fue rechazada por Jesús Ortega…

 

Y todo esto, mientras el honorable INE y el no menos honorable TEPJF, han declarado que no hay posibilidad alguna de que en la elección haya fraude…

Sin que se pueda explicar cómo es que tan honorables Organismos “independientes” no han visto la compra descarada de votos; ni las boletas falsificadas que ya se interceptaron para Colima; ni el trailer que detuvieron y saquearon en Guerrero porque llevaba 3 000 despensas del Fondo Nacional de Desastres -fonden- para repartirlas en las campañas del PRI.  Ni el exagerado dispendio que han hecho todos de propaganda de la que ya estamos verdaderamente hartos…

Pero no ven nada, haciendo recordar el popular axioma jurídico que dice: “Explicación no pedida culpabilidad manifiesta”.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.