Definitivamente, no hay moral en la conducta de infinidad de actores políticos, en un corto espacio de tiempo solo en Veracruz podemos hacer referencia a tres de estos personajes: Renato Tronco insultando a una adversaria electoral con sugerentes expresiones ofensivas; Manuel Francisco Martínez, quien se atrevió a decir que “las mujeres solo entienden a planazos”, pero ya encontró respuesta de Basilio Picazo Pérez, el mismo que ha poco reprendiera, amenazante, a una reportera de Poza Rica por formularle preguntas fuera de su gusto. Picazo amenaza hacerlo desde el pleno de la Cámara de diputados “porque siempre he apoyado el hecho de que las mujeres sean respetadas y así lo diré en tribuna”(¡!). Por mera coincidencia los dos últimos son diputados, el otro lo ha sido y quiere volver a ser; no hay moral.