Desde el Café

Bernardo Gutiérrez Parra

 

Los muchachos de la Selección Nacional nos taparon la boca a todos al brindar una soberbia actuación ante Alemania, la mejor actuación de México en un Mundial futbolero. Y por favor, que no me vaya a salir algún patriotero conque siempre creyó en ellos, cuando jugaron un futbol mediocre en sus partidos de preparación.

Los chavos jugaron por nota e hicieron un primer tiempo formidable. Acaso el único que desentonó fue Miguel Layún, pero los demás mostraron un futbol que no les conocíamos. Desde Héctor Herrera que fue el alma y motor del equipo, hasta Vela, Chicharito, Guardado, Salcedo, Ochoa y por supuesto Irving Lozano, autor del histórico 1-0 de la victoria.

Parafraseando a Martinoli, este Día del Padre sufrí como una madre los últimos quince minutos. Y es que pensé que tras el fenomenal primer tiempo, vendría el empate teutón acompañado del gol del triunfo y con ello la frustración de todos los mundiales. Pero nada, los muchachos dieron un juegazo.

El señor gobernador Miguel Ángel Yunes vio el partido en el malecón de Veracruz acompañado de sus hijos Fernando y Omar, en una zona llamada “El Rincón del Mundial” que acondicionó el ayuntamiento porteño. Y mientras disfrutaban de la fiesta, las autoridades dieron a conocer el hallazgo de un hombre ejecutado en Acayucan y otro más en la carretera Fortín-Orizaba.

Las ejecuciones no cesan y Veracruz sigue sufriendo por esa pandemia.

Como candidato, Yunes Linares no dejó pasar la oportunidad de responsabilizar a Duarte de la violencia nunca vista hasta entonces (lo cual fue cierto) y prometió abatirla. Pero si los 800 mil que sufragaron por el propio Yunes en 2016 hubieran sabido que esa violencia se dispararía más de un 200 por ciento en su administración, de tarugos le dan su voto.

Yunes Linares engañó a los veracruzanos y la percepción es que su hijo hará lo mismo si llega a la gubernatura.

En el pasado debate, el joven panista prometió, prometió y prometió, más de lo que prometió su papá, y eso provocó rechazo.

De un plumazo, el candidato Pepe Yunes echó abajo esas promesas al comprometerse a poner en marcha una reingeniería al Gobierno del Estado, para ocupar cada vez menos recursos en los procesos administrativos y en su lugar, aplicarlos en servicios, obras, programas sociales y apoyos.

Sabedor de que los poderes legislativo y judicial están a lo que diga el señor gobernador, Pepe Yunes se pronunció por fortalecer el marco de Derecho y el andamiaje institucional, respetando la división de poderes locales y la autonomía de los órganos públicos.

Y con eso tuvo para ganar el debate y más votos. Votos que se multiplican todos los días.

Quizá lo único que le faltó fue restregarle en la cara al hijo del gobernador que los recursos para carreteras, hospitales y escuelas que ha entregado su papá a los veracruzanos, fueron gestionados por el propio Pepe en el senado. Pero hubiera sido rudeza innecesaria.

Este domingo en Tlapacoyan José Yunes reafirmo: “Nosotros somos la única opción que va en crecimiento. Somos la única expresión del pueblo de Veracruz que intenta regresar al Gobierno del Estado los recursos y apoyos para su gente”.

Es muy probable que el triunfo de la Selección Nacional que no era favorita para ganarle a un gigante del futbol, haya puesto a pensar al gobernador que no hay enemigo pequeño. Quizá por eso fue que se detuvo a Luis Ángel “N” quien fuera fiscal de Duarte. Y la noticia se dio casi a la par de la victoria del Tri.

Pero esa detención no moverá un ápice a los indecisos que lo que desean son planteamientos reales y no cohetones que deslumbren para después apagarse.

Reitero lo que ya he dicho; nada de lo que haga el gobernador beneficiará a su hijo si no entrega buenas cuentas en el renglón de la seguridad.

Por eso mueve a la sospecha que Miguel Ángel Yunes Márquez vaya supuestamente arriba en las encuestas, cuando el solo hecho de que la entidad esté peor que nunca en seguridad, ha provocado en automático el rechazo a su candidatura en varios sectores de la sociedad.

bernardogup@nullhotmail.com