No es por espíritu catastrofista, pero lamentablemente el camino de la elección para el gobierno veracruzano está pintando como enderezándose hacia un final judicializado, es decir, sabremos el nombre del ganador en la disputa electoral por el gobierno de la entidad por un dictamen emitido por el Tribunal de lo electoral, tal como aconteció en Coahuila el año pasado cuando existió la posibilidad de anular la elección en Coahuila, pero se conjuró y ojala haya sido conforme a derecho. Pudiera ser una lectura incorrecta pero el escenario así lo configura.