Agencias

El gobierno de Estados Unidos anunció este martes que abandona el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

La decisión se hará efectiva el 31 de diciembre de 2018, anunció este martes la representante estadounidense Nikki Haley, quien calificó a esa instancia como un “nido de motivaciones políticas”.

“Tomamos este paso porque nuestro compromiso no nos permite seguir siendo parte de una organización hipócrita y centrada en sí misma que hace una burla de los derechos humanos”, expresó.

“Quiero dejar muy claro que al dar este paso no nos estamos retirando de nuestros compromisos con los derechos humanos”, agregó.

Al justificar su decisión, Haley agregó que el órgano padece de una crónica parcialización contra Israel.

El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo en un comunicado que “habría preferido” que Estados Unidos permaneciera en el Consejo.

El alto comisionado de DD.HH. de la ONU, Zeid Ra’ad Al Hussein, calificó la decisión de “noticia decepcionante y realmente sorprendente”.

El presidente del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Vojislav Suc, lamentó la decisión y recordó que el organismo se beneficia de la “implicación constructiva” de sus 47 países miembros.

“En momentos en que el valor y la fortaleza del multilateralismo y de los derechos humanos son cuestionados a diario, es esencial que mantengamos un Consejo fuerte y vibrante”, señaló en un comunicado.

Suc, que definió a EE.UU. como “un participante muy activo en el Consejo”, defendió la labor del organismo al considerar que “sirve como un sistema de alerta temprana ante crisis incipientes o crisis que empeoran. Sus acciones generan resultados importantes para innumerables víctimas de violaciones de derechos humanos en el mundo”.

Este es solo el último rechazo del multilateralismo por parte de la administración Trump, y probablemente desestabilizará a quienes miran hacia Estados Unidos para proteger y promover los derechos humanos en todo el mundo.

Estados Unidos siempre ha tenido una relación conflictiva con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Cuando se creó en 2006, el gobierno Bush decidió boicotear el consejo por muchas de las mismas razones mencionadas ahora por el gobierno de Trump.

El entonces embajador de la ONU era John Bolton, quien actualmente es el asesor de Seguridad Nacional del presidente Trump y fuerte crítico de Naciones Unidas.

No fue hasta años más tarde, en 2009, que Estados Unidos se incorporó al consejo durante la administración de Obama.

Muchos aliados han tratado de convencer a Estados Unidos para que permanezca en el Consejo. Incluso muchos que están de acuerdo con las continuas críticas de Washington al organismo, creen que Estados Unidos debería trabajar activamente para reformarlo desde adentro, en lugar de desvincularse.