Dialogando
Por: Abel Domínguez Camacho

La semana que cerró este domingo 17 de julio, día del padre, nos dejó tres acontecimientos importantes que, definitivamente se entremezclan, el tercer y último debate presidencial el 12 de junio, para el 14 la inauguración del mundial de fútbol de Rusia 2018 y, este domingo el partido entre las selecciones de Alemania y México.

En alguna entrega anterior ya había adelantado respecto a la baja expectación por el segundo y tercer debates, dado que el primero fue decepcionante, desaprovechando el fresco y novedoso formato (https://abel-dialogando.blogspot.com/2018/05/expectacion-previo-al-segundo-debate.html); YouTube observó 2.3 millones de visualizaciones durante el primer debate sin embargo, bajó a 1.4 millones para el tercer evento; por Facebook, el primer debate tuvo un impacto de 2.3 millones de personas y, para el tercero, solamente 1.6 millones; el hashtag #DebateIne tuvo 2.5 millones de menciones en Twitter durante el segundo debate y, bajó a 2.2 durante el tercer y último evento.

Para el tercer debate la narrativa de Meadde fue diferente, más agresivo y frontal, especialmente contra Anaya; por su parte, Anaya se observó más directo sobre Andrés Manuel López Obrador (AMLO) tratando de resarcir el daño de la expresión lapidaria Riqui, Riquín, Canallín. AMLO, gastando su tiempo en adjudicar al combate a la corrupción la solución de todos los males, terminó sin contestar las preguntas concretas, igual que los debates anteriores. El Bronco en su papel distractor de la atención, se llevó la noche-en mi opinión-al cerrar su intervención diciendo que Alemania vs México todavía no se jugaba…en alusión directa a la expresión de AMLO: “este arroz ya se coció”.

Hoy ya sabemos que México ganó frente al seleccionado Alemán, en el marco del Mundial de Rusia 2018, tenía razón el Bronco y en su expresión y lógica, el 01 de julio todavía no llega; creo que esto no se acaba hasta que se acaba, en política no hay nada escrito. Tomando en cuenta que la memoria del colectivo se centra en el corto plazo, la mezcla del mundial de fútbol y la etapa final de la carrera por la presidencia, forzosamente afectará en la memoria del colectivo. Durante los últimos días de campaña los estrategas deberán ser puntuales en aquellas brechas que pudieron abrirse a causa de la máquina del fango.

Ante la narrativa ganadora de Morena desde el inicio de la campaña, el candidato del partido en el poder apunta sus baterías hacia la posibilidad de escalar al segundo lugar, en las encuestas claro, cosa que se ve difícil,  más no imposible; si Meade lograra colocarse en segundo lugar, el aparto de estado se pone en la posición de actuar con todos sus recursos a la mano durante el día “D” y, declarar vencedor al aspirante Antonio Meade el próximo 01 de julio. Se gana con estructura y con dinero ¿Quién cuenta con esa fórmula? Seguramente el gobierno tiene contemplada la variable del tigre que anda suelto, todo se puede esperar.

En los días que restan de campaña observaremos una narrativa agresiva y se intensificará la guerra sucia, muy probablemente nos tocará mirar cosas inéditas, la historia todavía está por escribirse, la historia del país, claro.

Retomemos la frase de Juan Carlos Osorio DT del Tricolor, el próximo 01 de julio salgamos a votar y “juguemos por el amor a ganar y no, por el temor a perder”.

¡Que gane la democracia!

Otras entregas del autor:

https://abel-dialogando.blogspot.com/2018/04/del-plato-la-boca.html

https://abel-dialogando.blogspot.com/2018/06/la-estrategia-y-el-trasfondo-de-las.html