“Empezó por un dedito y la mano tomó…” dice famosa canción de los años cincuenta del siglo pasado cuando la marihuana se sembraba en los verdes llanos de Veracruz aunque su consumo era prohibido. Los años y la experiencia del hombre no pasan de balde, usos y costumbres se transforman al ritmo que la sociedad impone y ahora el consumo lúdico y medicinal de la marihuana está tomando un auge imparable. El Estados Unidos muchas entidades autorizan el uso lúdico de esta planta, su aplicación en la medicina es ya muy regular. Pero no necesariamente implica vicios, pues está científicamente comprobada su acción benéfica en el tratamiento de algunas enfermedades y nada impide creer que los laboratorios se oponen a su comercialización pues competiría con ventaja con la morfina, pero a precios más bajos. Y qué decir del uso lúdico, ya no están para comprobarlo Shakespeare, Cervantes, Baudelaire, y otros famosos de la literatura universal.