Mole de gente

Por Virginia Durán Campollo

Dentro de un registro histórico, se llevarán a cabo las elecciones de éste país el próximo domingo. Marcadas  por la violencia extrema, el uso y abuso del erario por parte  de los partidos políticos  y otras irregularidades electorales  llegamos al final, que puede estar lleno de festividad o lamentos. Ahora es la responsabilidad de los mexicanos. Hay que tener mucha prudencia, como nunca. Estar conscientes de lo que nos estamos jugando,  dadas las circunstancias que nos rodean. Lo que la mayoría  deseamos, es que nos dejen en paz.  Trabajar, educar, producir, crear, desarrollar en un ambiente de tranquilidad, concordia y respeto. Nuestros corazones están muy dañados, con las masacres que vivimos en todos sentidos. Existe un dolor profundo, que nos condena. Nuestro México mancillado. El de las tradiciones, cocina de primer nivel, cultura, baile, canto, alegría, gritos, aplausos, emociones que nos caracterizan. *** Vayamos a su rescate. Acudamos  a las urnas, con determinación, confianza, valor y emitamos el voto que salga de nuestra reflexión. Más que nunca necesitamos del cambio, pues otro sexenio igual no se aguanta. Frente a las urnas, depositemos con alegría y esperanza. No escuchemos el canto de las sirenas, ni las amenazas de los depredadores. Sugerimos lo hagamos lo más temprano, para disfrutar el día en casa con tranquilidad.  No demos oídos a las lenguas venenosas, injuriosas que amenazan con “trato o plomo”. Se extinguirán antes de lo que imaginan. Mostremos nuevamente la fuerza de nuestra voluntad, esa que ha dado por terminado a gobiernos espurios. México es más grande que sus enemigos. Esos que solo quieren el poder para enriquecerse y vivir vidas monárquicas, que no les pertenecen. No vean, oigan, hablen con quienes buscan desestabilizar nuestros deseos. ¡Votemos con patriotismo! ***  Ya nos saquearon, empobrecieron, enjaularon, eliminaron, desaparecieron, secuestraron,  a cientos de miles de compatriotas, es tiempo de la cobranza. Vivamos la transición con mucho respeto y en conciencia de aceptar a quien el pueblo elija, con actitudes enérgicas y sensatas. *** Y  para las agruras del mole…usted sabrá qué tomar. Hasta la próxima.