Dialogando

Por: Abel Domínguez Camacho

En mi entrega del 17 de marzo de 2018 https://abel-dialogando.blogspot.com/2018/03/elecciones-2018-y-el-tlcan.html adelantaba que “Ni el equipo técnico, ni los generales son precisamente factorla aprobación de un “nuevo” TLCAN recaerá en los nuevos legisladores de ambos países, es allí en donde se espera “voluntad política” y dependerá, también, de la composición de las cámaras en ambos países; los reflectores estarán dirigidos a lo que pase en México el 01 de julio y la integración de las cámaras de diputados y senadores y, en especial, la atención se centrará en lo que pase en EU el próximo noviembre, que se juega la aprobación del tratado y las posibilidades de reelección de Trump”.

La fecha límite para presentar un documento acabado sobre las redefiniciones del acuerdo, al Congreso de los EU, fue el 17 de mayo, eso no pasó y la posibilidad de hacerlo por la vía rápida tampoco prosperó. La respuesta del mandatario twittero no se hizo esperar y, tal y como es su costumbre, a través de una de sus bravuconerías hizo efectiva la amenaza de imponer aranceles al acero y al aluminio, afectando a México, Canadá y la UE…los consumidores finales serán los perdedores. Bravuconerías que van contra toda lógica en materia de economía, pero no para los fines políticos internos y externos del presidente de los EU.

Divide y vencerás dicta la sentencia popular, al parecer es la lógica de Trump, quién ha sugerido que puede llegar a pactos bilaterales con Canadá y México, eso podría ser posible, finalmente ello significa seguir en los términos de una zona de libre comercio, la fase más pura desde el punto de vista de creación de un mercado mundial, claro está, ahora con las condiciones que dicho mandatario lograra imponer. Ante la bravuconería de Trump resulto infructuosa la invitación del presidente francés, que a su vez le pide que participa en las negociaciones con la UE, Chima y Japón para reforzar las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Al parecer una de las muchas preocupaciones de Trump es el déficit comercial, obsesión de dicho personaje desde su candidatura a la presidencia; es sabido por todos que EU, país más rico del mundo, importa más de lo que exporta y ese desequilibrio tiene desequilibrado a su presidente, de tal manera que-eso quiero interpretar-la mejor política exterior para Trump es la política interior y, por lo tanto, apuesta al proteccionismo. No me la creo y no se la crean, desde mi óptica Trump buscar sacudir el hormiguero, hacer mediciones a través de las respuestas para modelar una reconfiguración de la geopolítica internacional y, desde luego, con ello ganar adeptos entre los electores republicanos con miras a las elecciones intermedias de noviembre 2018 en ese país. En juego está el congreso y la reelección.

En los próximos días, meses, observaremos el posicionamiento de la OMC-que ya recibió una petición de Francia- de China, Japón, la UE, Canadá y desde luego, México; en el caso de México mucho habrá de contar el resultado de las elecciones del 01 de julio, finalmente, en materia del TLCAN cualquier negociación se realizará hasta el 2019.

En lo interno, el proceso electoral, los mexicanos tenemos hasta el 14 del mes que corre para escuchar a los aspirantes a la presidencia, concretamente hasta el 12 fecha del segundo debate a realizarse en Yucatán. Del 14 de junio en adelante, bendito Putín, muchos, pero muchos mexicanos, más de los que han mirado los dos primeros debates juntos, estaremos enfrascados en el Mundial de futbol 2018 y, en lo que pase en el grupo de la muerte, así han dado en llamar al grupo F donde participa la selección mexicana: Alemania, Corea del Sur, México y Suecia.

Un descanso de las desgastadas y desacreditadas campañas políticas a la mexicana, a puro sombrerazo. Mexicanos, que ese espacio futbolero sirva para refrescar la mente y organizar las ideas respecto a la mejor opción y, lo más importante, que en la fresca del futbol salgas a votar el 01 de julio.

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