La cosa fundamental de la democracia es la capacidad de elegir mediante el voto, que debe ser libre, secreto y directo. Por eso este fin de semana le recomendamos que salga a votar. Hágalo por quien quiera, azules, rojos, morenos, verdes, amarillos o revueltos, si es que ellos se mezclaron, pero no pierda la oportunidad de influir en el rumbo del país.

No tema que el voto no sea respetado. Será poco respetado si hubiera ausentismo, pero si la afluencia a las urnas es masiva, potente, intensa y exultante, por más que las autoridades quieran torcer la voluntad popular, no tendrán chance de hacerlo.

La sociedad ha dado muestras sobradas de que puede orientar el rumbo de las instituciones. Esta es una de las ocasiones más importantes en la historia del país. ¡Participe!