Si trasladamos los sucesos en Guatemala provocados por la erupción del Volcán del Fuego, a la tarde del 24 de agosto del año 79 de nuestra Era, cuando la población romana de Pompeya fue abatida por la erupción del Vesubio, estaremos observando una escena fantasmagórica recreada por la naturaleza. Es una auténtica tragedia humana lo que está ocurriendo en el país hermano de la frontera Sur, los daños materiales son insignificantes comparados con la tragedia humana ocasionada en ese lugar en donde nadie sabe bien a bien las proporciones del daño provocado por esa erupción volcánica. Protección Civil es la respuesta a este tipo de reacciones de la naturaleza para menguar riesgos a la vida de las personas que habitan las cercanías de un volcán, tal como se hace en el monitoreo al Popocatépetl, ningún esfuerzo para la prevención será inútil en esa tarea.