Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

En este escrito no haré referencia al excelentemente desconcertante discurso de López Obrador en su cierre de campaña en el Estadio de Televisa, donde el aforo que dieron de 90,000 espíritus que se calcula llenaron de bote en bote El Azteca, posiblemente se quedaron cortos.  Afuera quedó mucha gente que no pudo entrar…

Y si opino que el discurso del tabasqueño fue excelente y desconcertante, es porque mostró un compendio de lo mejor que ha cosechado durante su largo periplo por todo el territorio, sorteando toda clase de dificultades y sin duda superando experiencias dolorosas…

Fue un Andrés Manuel diferente.  No habló como  candidato.  Habló como Presidente.  Sí, cierto; en varias ocasiones repitió el “Si llegamos”; pero habló, “como que sabe lo que son sus alas”, diría Salvador Díaz Mirón (1853 – 1928)…

Él sabe que ya ganó; y está perfectamente consiente de que las dos veces anteriores hicieron trampa para que no ocupara la presidencia.  Y que en esta ocasión no solo luchó contra el PRI, sino contra “La mafia del poder”, como él los llama…

Donde está incluida la oligarquía; y por supuesto el clero, que siempre juega a las contras y le apuesta a todos para así quedar bien con quien gane…

Y eso de que le apuestan, es simbólico, en realidad solo les echan bendiciones y dicen que rezan por ellos; y lo mejor de todo es que quienes “reciben” las bendiciones creen que les sirven de algo.  Pero en fin, muy su rollo.  Solo que mientras más malos son, se vuelven más creyentes…

Pero en esta ocasión, la tercera, ya se veía casi imposible que se perpetrara el fraude del que ya todos hablan -y que de todas maneras lo van a intentar; no les queda de otra-.  Pero la diferencia en la aceptación y preferencia de las personas hacia los candidatos, sin siquiera tomar en cuenta las encuestas, era ya evidente…

Y se dice que era evidente, porque ahora ya no puede quedar duda alguna de que no podrán llevar a cabo el fraude.  El mitin de cierre de campaña de Meade vino a ser el remate.  Por si algo faltaba…

De por sí cruzando los dedos y haciendo “changuitos”, en el campamento priísta esperaban fervientes que el todo terreno, perdón, que el todo poderoso los iluminara, o de perdida les enviara una señal para saber cómo hacerle para que ganara su candidato.  Pero nada.  Llegó el infortunio…

Al principio estaba llena la Arena Monterrey de entusiastas acarreados y partidarios del PRI.  Pero en cuanto comenzó a hablar el Candidato ¡ordenadamente! se levantaron de sus asientos los acarreados, y de la misma manera ordenada, lo que indica que alguien los coordinaba, habría que saber quién ¡se retiraron!…

De tal suerte que Meade seguramente debió de haber acortado su discurso, porque solo duró como 10 minutos.  Ya para ese entonces una tercera parte del auditorio se había salido de la Arena.

Cambiando de tema…

 

Ya habíamos comentado en este mismo espacio que el haber separado a las familias de migrantes, había sido la más grave estupidez que había cometido Trump; y que eso le costaría la reelección, ya que las mujeres del mundo entero no se lo perdonarías jamás…

Pues ahora el asunto se le ha complicado aún más al rubio de la melena artificial, pues no podrá cumplir el dictamen de un juez que le ordenó reintegrar en un plazo de 15 días a los niños a sus respectivas madres…

Y si eso es grave, muy grave, el que vaya a haber menores que deberán entregar en adopción si no encuentran a sus padres, como hasta el momento así parece que será.  Como dice la plebe: “No se la va a acabar”.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.