No es posible eludir el que durante este proceso electoral hayan sido asesinados 48 candidatos a cargos de elección popular, a esa lista sangrienta se añade la muerte de un sinfín de ediles por todo el territorio nacional; súmele el robo de boletas electorales y tendremos un coctel de inusitada violencia que ojala no escale más. Esta es una elección de las más trascendentes del Sistema Político Mexicano: son las de mayor dimensión y onerosas para el erario, 89 millones de mexicanos podrán elegir 3 mil 400 cargos públicos, la presidencia de la república incluida, y en algunas entidades habrá hasta seis tipo de elección. En nueve entidades federativas se elige gobernador, todo este complejo proceso está bajo la responsabilidad del INE y los OPLES estatales, de su desempeño dependerá en gran parte la realización de comicios con resultados creíbles y confiables. Pero se dieron casos de grave desatención al marco normativo, y en algunas entidades zopilotea la judialización. El INE y uno que otro OPLE estarán en la encrucijada.