Por si acaso…

Por Carlos Jesús Rodríguez

*En juego 18 mil 299 cargos
*Hay que sepultar desánimos

MUCHAS VERSIONES corren en los días –y horas- previos a la elección más competida y controvertida de los últimos tiempos, y las acusaciones no menguan de cara a los comicios: -que si están usando patrullas oficiales de la policía Estatal para mover dinero en efectivo a fin de comprar conciencias; que si a los uniformados les quitaron las credenciales para asegurar el sufragio a tal o cual abanderado; que sin algunos alcaldes han sido amenazados o, en el mejor de los casos, seducidos con promesas de obras y beneficios sociales e, incluso, con cargos públicos para la familia; que si abiertamente ciertos presidentes municipales siguen haciendo proselitismo entre empleados y gentes de sus comunidades, que si tienen previsto desbarrancar la elección para que ésta sea anulada. En fin, son muchos comentarios, algunos parte del folclor y las leyendas urbanas y otros, habría que aceptarlo la puritita verdad, aunque lo cierto es que las personas poco saben en torno a las razones por las que se podría declarar la nulidad de una elección, como algunos quisieran en caso de perder, de tal suerte que existen varias causas para que eso ocurra. Según el artículo 76 inciso A de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, será motivo de nulidad de una elección cuando se acrediten irregularidades en por lo menos 20 por ciento de las casillas del distrito, las cuales son descritas en el artículo 75 de la misma ley, y que comprenden: Instalar casillas en lugar distinto al señalado por el consejo distrital, sin causa justificada. Realizar el escrutinio y cómputo en local diferente al determinado por el consejo. Recibir la votación en fecha distinta a la señalada para la celebración de la elección. Recibir la votación por personas u órganos distintos a los facultados por el Cofipe. Impedir el acceso de los representantes de los partidos políticos o expulsarlos, sin causa justificada. Entregar, sin causa justificada, el paquete que contenga los expedientes electorales al consejo distrital fuera de los plazos que el Cofipe señala. Haber mediado dolo o error en el conteo de los votos. Permitir a ciudadanos sufragar sin credencial para votar o cuyo nombre no aparezca en la lista nominal de electores. Ejercer violencia física o presión sobre los miembros de la mesa directiva de casilla o sobre electores e impedir, sin causa justificada, el ejercicio del derecho de voto a los ciudadanos.

OTRA CAUSA es que de plano se impida la instalación del 20 por ciento de las casillas, situación que en automático anula la votación de todo el distrito electoral del que se trate, o que los ganadores resulten inelegibles para mantener el puesto por el que contendieron, o que haya dinero sucio involucrado en la campaña. Y es que el artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos contempla, luego de la reforma política aprobada este sexenio, tres causas que en automático pueden significar la nulidad de un proceso electoral, entre ellas el que se “reciban o utilicen recursos de procedencia ilícita o recursos públicos en campaña”, esto es, que se compruebe que en el patrocinio de un candidato ganador se invirtieron recursos provenientes de la delincuencia, el crimen organizado o, en su defecto, partidas que provengan del presupuesto de alguna dependencia. Para que se haga efectivo el procedimiento de nulidad de la elección se deberá verificar además que la violación cometida fue determinante en el resultado, es decir que la diferencia entre el candidato involucrado y su competidor cercano fue menos del cinco por ciento. En caso de que esta situación se presente la fórmula debe quedar descartada antes de que se entregue la constancia de mayoría de votación y se procederá con la organización de una nueva votación. No habrá margen de corrección para los involucrados.

POR ELLO en el artículo 221 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales establece que es obligación de la Secretaría de Hacienda el avisar a las autoridades electorales de operaciones financieras inusuales o irregulares que pudieran tener contacto con alguna campaña o partido político. Hay otras causas de nulidad como que se compruebe la adquisición y compra de cobertura informativa o tiempos de televisión y radio fuera de los supuestos que contempla la ley electoral. Y es que tras la reforma política quedó establecido en el artículo 41 de la Constitución que bastará con que un candidato exceda en cinco por ciento los recursos autorizados en la campaña, y que ello resulte determinante en el resultado de la elección, para que entonces proceda la anulación de la votación que se haya realizado. En este caso la Comisión de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral es el área responsable de auditar los gastos que los partidos y sus candidatos realicen durante los periodos de precampaña y campaña, e identificar las irregularidades que pudieran presentarse.

COMO FUERA, el domingo se elegirá Presidente de la República, 128 Senadores, 500 diputados Federales, 8 Gobernadores, un Jefe de Gobierno, 972 diputados locales, 1 mil 596 presidentes municipales, 16 alcaldes (en la CDMX), 1 mil 237 concejales, 1 mil 664 sindicaturas, 12 mil 13 regidurías y 19 regidores étnicos, por lo que ojalá la mayoría de los más de 89 millones de electores salgan a ejercer su derecho y obligación al voto de manera reflexiva y sin inducciones biliares, esto es, sin rencores sino viendo por el interés de la Nación y de Veracruz. En todo el País habrá 157 mil casillas, en las que se podrá emitir el sufragio por cargos federales y locales, y esta vez a nivel local suman 581 candidatos sin partido: cinco alcaldes, 159 diputados, tres gobernadores, uno para la Jefatura de Gobierno, cuatro para presidentes de junta municipal, 406 presidentes municipales y tres síndicos.

NO HAY motivos para no salir a sufragar, incluso, los mexicanos que viven en el extranjero que de acuerdo al INE han sumado a la fecha 93 mil 442 sufragios. El domingo, por lo tanto, se celebrará una elección inédita en la que estarán en juego 18 mil 299 cargos de elección popular que van desde el presidente de la República hasta miles de regidurías, y con excepción de Baja California y Nayarit, el resto de las Entidades celebrará comicios locales concurrentes con los federales. La elección contará con 24 mil 648 observadores, de los cuales, más de 800 son extranjeros, incluyendo la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), además de que los partidos registraron más de 2.7 millones de representantes que vigilarán la jornada, y las autoridades desplegarán diferentes esquemas de seguridad, incluyendo los de prevención de delitos electorales, por lo que la ciudadanía podrá denunciar cualquier ilícito, particularmente ante la FEPADE. A ver qué pasa y que gane la congruencia y los mejores abanderados por experiencia, perfil político y honestidad…OPINA carjesus30@nullhotmail.com