O   P   I   N   I   O   N
Por Mario Javier Sánchez de la Torre.

    Una de las peores calamidades que desde hace varios años tenemos que soportar y mantener los ciudadanos de este grandioso pero saqueado país, como parte del corrupto medio político mexicano, es a los 264 legisladores plurinominales que están incrustados lamentablemente en las cámaras que integran, el inútil en su mayor parte Poder Legislativo de nuestro sistema de gobierno.

    Figura legislativa que en su momento tuvo su razón de ser. Que en el Congreso de la Unión hubiera representantes de las minorías de nuestro país, pero que con el paso del tiempo y con la negativa y corrupta partidocracia que penosamente funciona en el medio político nacional, ha quedado totalmente desvirtuada, además de que en la actualidad ya no es necesaria su presencia en las cámaras.

    Teniendo como una palpable muestra de su negativa presencia    los legisladores plurinominales-    la situación que en el presente proceso electoral se está presentando en esta entidad en lo que corresponde a la elección de diputados locales y federales.

   Pues como es del conocimiento de los electores -lamentablemente no de todos- que las posiciones plurinominales tanto en los congresos locales como en el Federal, en la actualidad solamente han servido para otorgar estas posiciones a los favoritos de los gobiernos en turno, y no a quienes de alguna forma pueden considerarse como verdaderos representantes populares.

    Posiciones que no son más que premios a aquellos incondicionales de los gobiernos tanto locales como del Federal del momento y que son los que generalmente su trabajo es levantar el dedo para apoyar todo aquello que convenga al grupúsculo del poder y posiblemente al partido político que los llevó a la curul que usufructúan sin ejercer la función.

    Por lo que ahora aprovechando la “laguna en la correspondiente ley”, que no prohíbe la participación de estos nefastos personajes como candidatos tanto uninominales y también como plurinominales en la misma elección, se esté presentando esta situación, corrupta, tramposa e inmoral, hablando de la ética que mujeres y hombres dedicados a la política deben observar.

    Así podemos señalar el lamentable caso del candidato: el torpe e incapaz diputado plurinominal Sergio Hernández Hernández (PAN), que desea reelegirse por el Distrito XI de Xalapa, pero que también aparece en la lista de los plurinominales en la posición cinco, lo que le asegura el poder formar parte de la LXV Legislatura veracruzana, ya sea por elección popular o el dedo de su Jefe e inventor el Gobernador de Veracruz.

Nefasto personaje que de estar nuevamente en el Congreso de Veracruz, solamente será para servir a sus jefes y no a quien debe ser que son los electores. Así como también dividir la bancada de su partido debido a su nula capacidad política, pero sí intervenir en la administración de la LXIV Legislatura, y convertirla en una administración con muchas irregularidades, como lo que pasa con el pago a medios de comunicación en su mayoría fantasmas o de legisladores como él, que también desde que llegaron a la política son “empresarios del área de la comunicación”. Situación nada transparente que en su momento tendrá que explicar. Usted votaría por él, estimado lector.

Denos su OPINIÓN.

Hasta el miércoles. noti-sigloxxi@nullhormail.com (Fech. Púb. Lun. 12-junio-18)