No pocas veces se ha comentado en este espacio que el problema en México son los inoperantes sistemas, y el no querer cambiarlos.  He puesto como ejemplo el sistema educativo; que tanto dinero consume y tantos problemas confronta…

 Pero nadie en sus cinco sentidos puede afirmar que es efectivo el sistema educativo que hasta la fecha se lleva; cuando el 80 % de las personas que estudian algo -lo que sea- se dedican a otra cosa…

 El sistema de salud, que junto con el de educación debieran ser los más importantes; toda vez que de la salud y la educación depende todo lo demás; tampoco ha funcionado.  La población está enferma…

Del sistema penitenciario que se ocupa de la reinserción, mejor ni comentamos.  Simplemente no funciona.  Al igual que el sistema de seguridad y el sistema democrático, no funcionan.  Tal vez operaron en su momento, pero ya no funcionan…

Solo hay que ver cómo estamos para darnos cuenta que los sistemas que se aplican no dan los resultados que debieran dar.  Y que es por demás necio el seguir insistiendo en los mismos sistemas, cuando solo un tonto puede pensar que siguiendo el mismo camino va a llegar a un destino diferente…

No obstante, hay que reconocer que el origen de la descomposición de los citados sistemas -y otros- ha sido el sistema presidencial, o sea, el presidencialismo.  Equiparable a la monarquía, a la dictadura y hasta la tiranía…

Porque depositar el Poder en un solo hombre nunca ha funcionado para bien.  El presidencialismo, que maneja la procuración de la Justicia, ha sido un fracaso, pues el Poder nunca es estable cuando es ilimitado.  Por algo en la antigüedad los pueblos eran gobernados por Consejos de Ancianos…

Lo que se requiere para salir del hoyo en el que estamos, es instaurar la división de Poderes, es decir, implantar la República.  Pero el sistema para elegir a un fiscal que sea independiente, de igual forma ha fracasado.  Todos quieren elegirlo -por algo será-.

Cambiando de tema…

Apenas ayer comentaba en este mismo espacio, que todo indicaba que Washington pretendía una alianza con Rusia -y hasta con China-.  Hoy se sabe que durante la Cumbre del G 8 Trump comentó que la península de Crimea era rusa…

Lo que a más de alguno le retumbó en los tímpanos; pero a otros les debió de sonar como que el Magnate quiere quedar bien el Zar Putin.  Quien, ahora se sabe, a cambio de protección, fue el artífice de la desnuclearización de Corea del Norte…

Que es más o menos lo mismo que en su momento Washington hizo con Arabia Saudita; solo que ellos a cambio de petróleo.  En pocas palabras, en la honorable política internacional venden protección al más puro estilo de las mafias sicilianas…

Y como hay un sabido contubernio entre los medio$ de comunicación y los gobiernos de casi todo el mundo, el que la gente crea en las cosas y hasta se fanatice con sus creencias, a tal grado de pelearse con quienes opinan diferente, no es nada difícil de lograr si se sigue el bien aprendido método que utilizó Paul Joseph Goebbels (1897 – 1945) de repetir las cosas hasta que las gente quede convencida…

Ahí están los miles de millones de pesos y los no menos millones de spots que ya cansan a muchos, pero se meten en la cabeza de la mayoría.  Y que repiten y repiten lo mismo hasta convencernos de que esto es democracia.  Si no fuera así ¿para qué entonces gastarían tanto dinero?…

Decía Marco Tulio Cicerón (106 – 43) insigne defensor de la República: “La Libertad solo puede fijar su residencia en aquellos Estados en donde el Pueblo tiene el Poder Supremo”… 

Pero aquí nuestros políticos parece ser que leyeron algo y han tomado en cuenta la palabras de William Penn (1644 – 1718) fundador de lo que hoy es el Estado de Pensilvania, donde promovió las igualdades sociales, los derechos individuales y el pacifismo: “Dejad pensar al Pueblo que gobierna; y se dejará gobernar”.  Por eso aquí creen que con su voto van a cambiar las cosas.

 Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.