Veracruz- 2018-06-2115:07:06-El vocero de la Diócesis de Veracruz, Víctor Manuel Díaz Mendoza, recordó que en esta semana la Conferencia del Episcopado Mexicano presentó los Protocolos Básicos de Seguridad Eclesial, que se refieren al personal y a los recintos religiosos.

La CEM tomó la medida en coordinación con la Comisión de Pastoral Social ante los asesinatos de sacerdotes y robos cometidos en agravio de las iglesias y de toda la comunidad católica en el país y otros puntos del estado, explicó.

“Es una realidad que no podemos tapar nosotros con un dedo, está la cosa latente. Lo ha dicho el presidente de la república, el gobernador del estado, en el municipio, tanto éstos como los anteriores, que ha rebasado a las autoridades.

“Vemos la organización de la estructura social, empresarios, restauranteros, construcción, también ellos van viendo la manera de asegurarse, evitar riesgos. La Iglesia también está en la realidad social que estamos viviendo y por eso esos protocolos que se hicieron en 2 momentos: a nivel personal y de los recintos sagrados”, subrayó Díaz Mendoza.

Se trata de estar atentos a la realidad de hoy, implementar medidas de seguridad; por ejemplo, en los templos, quizá tener alguien que cuide y donde lo permitan los recursos, personal de seguridad, o instalar cámaras de vigilancia.

Aclaró que no modificarán los horarios de misas y de oficina en la Catedral de Veracruz, pero sí se deberá aplicar acciones precisas de seguridad, sin que ello implique que los sacerdotes andarán escoltados por guaruras,

PESCADORES

El vocero de la Diócesis de Veracruz aclaró que en las iglesias católicas de esta demarcación bajo la responsabilidad del obispo Luis Felipe Gallado Martín del Campo no hay registros de hechos violentos como los que sí se han dado en municipios de otras regiones.

Sin embargo aquí se presenta una modalidad delictiva no con violencia ni con armas, pero que sí afecta a la economía porque tiene que ver con las aportaciones voluntarias de los feligreses durante las homilías.

“Así que digamos violento, solamente la capellanía de Chivería, de San Andrés, 2-3 veces. En las otras iglesias y de manera especial en el centro nos hemos dado cuenta de que están los que llamamos ‘pescadores’, que a través de un anzuelo llegan, rezan, con un chicle están en la alcancía hasta que pescan el billete y lo sacan.

“Ya los identificamos. Está uno celebrando y ve que ahí va el fulano; el policía ya lo identificó y a través de las cámaras ya sabemos que llegó: se está atento, se le dice que si no va a rezar desaloje (…), es gente aislada que por años ha vivido de esa manera principalmente en iglesias del centro, los corren de aquí y se van a otro, los corren de allá y se van a otra”, explicó Díaz Mendoza.

Dijo que no presentan denuncias. Además están pendientes cuando llegan personas solicitando la presencia de un cura porque tienen un enfermo, y si el clérigo accede se recomienda ir acompañado.

Insistió en que en la ciudad de Veracruz no hay una situación alarmante y fue enfático en que la inseguridad para la comunidad religiosa es generalizada en todo el país.

“Nosotros no hemos tenido ninguna cuestión alarmante; a lo mejor por teléfono los famosos secuestros exprés, pero se ha hecho caso omiso. Llamadas, ya tiene mucho; acuérdense que al mismo obispo y algún sacerdote, pero eso ha quedado relegado, ya tiene años de eso”.

-¿En otras partes del estado sí han ocurrido casos contra sacerdotes?

“Tenemos Poza Rica, Tuxpan; el secuestro del sacerdote de Catemaco, el padre de Perote le decimos nosotros; y algunos que han robado, que se han llevado a El Santísimo, pero no hay nada así alarmante para nosotros”, mencionó el vocero.

HeladioCastro/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO