Línea Caliente
Por Edgar Hernández*

¡Yunes Linares, primera llamada, primera!

Por primera vez, digamos de manera directa, Morena a través de quien presume será el próximo gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, advierte al Fiscal General de Veracruz, Jorge Winkler Ortiz que será sometido a juicio político.

“Se debe analizar la actuación de Winkler Ortíz, pues hay hampones que incluso están postulados como candidatos y la fiscalía no hace nada al respecto”.

La estructura del gobierno que encabeza Miguel Angel Yunes Linares se cimbró al darse cuenta de dos escenarios que se pierden en los efluvios del poder: que en un mes –si gana Morena- se sabrá si buena parte de la yunicidad irá a la cárcel y que de manera irremisible en siete meses, en tan solo siete meses concluirá el convulsivo gobierno que jamás imaginó concitaría tanto odio.

La política, como en las fiestas, hay momentos de bailar y otros de estar sentado viendo el baile.

A los azules en el poder se les está acabando la cuerda y el relevo está listo para cobrar venganzas; para vomitar corajes sobre quienes los ofendieron y sumarse al rechazo de una muy buena parte de la sociedad veracruzana agraviada, asesinada y despojada del empleo y la seguridad.

Nada casual resulta por tanto lo dicho por el aspirante que va en primer lugar, Cuitláhuac García. al advertir que el nada autónomo Fiscal será sujeto a juicio político.

Será perseguido de igual manera que lo está siendo su par de la época de Javier Duarte, Luis Angel Bravo Contreras.

Winkler eventualmente será llevado a Pacho Viejo de la misma manera que llevó a Nemi, a Gina, a Bermúdez, a Audirác, al gordo Valencia de Vinissimo, a los policías de Seguridad Pública.

Su familia será perseguida; sus socios y aliados serán levantados, y le serán inventados cargos inimaginables –desaparición forzada, feminicidios, abusos de poder y alteración de pruebas documentales- hasta completar abultadas carpetas que mínimo lo tendrán un año en prisión mientras los jueces virigüan.

Ya por lo pronto se adelanta que entre quienes están en la mira son Ricardo García Guzmán y Vicente Benítez, “ellos tienen cuentas pendientes. También hay que ver por qué postulan a personas de las que se sospecha de delincuencia y de ser hampones, como en Poza Rica y Coatzacoalcos”, advierte Cuitláhuac.

Son los carniceros de hoy a punto de convertirse en las reses del mañana.

Pero bueno, con Winkler, el Secretario de Seguridad Pública Jaime Téllez Marie, también será acusado de vínculos con el crimen organizado y el de Finanzas de continuar los jugosos negocios de las empresas fachada.

Al de educación pública le regresarán a la memoria colectiva y de la PGR que fue quien procuró la fuga del Chapo Guzmán y como utilizó los recursos de la dependencia que dirige para patrocinar la campaña para la gubernatura del hijo del jefe.

Ricardo García Guzmán también de hecho ya está en la mira y no por ser quien puso a los duartistas de rodillas ante Yunes Linares para que los ajusticiara, sino por ser omiso ante el saqueo del gobierno que formó parte, ocultar información, utilizarla en favor de su nuevo patrón y por sus inconfesables alianzas criminales.

Lo de Winkler pareciera pues es tan solo la punta del iceberg del nuevo gobierno si es que llega Cuitláhuac. Por ello esa desesperada lucha por atajar a Morena y los enemigos priistas por sumarse a la causa pejista.

Tiempo a tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo