Por estrategia fuertemente matizada de tintes electorales, sin importar las consecuencias jurídicas del caso, el gobernador del estado ha insistido en la abierta persecución contra la señora Karime Macías, radicada en Londres hasta donde se envió un mensajero con el encargo de ubicarla, y así fue. Lo malo del procedimiento fue hacerlo público porque la señora Macías, puesta en advertencia, ha solicitado asilo político ante las autoridades británicas, y un fuerte argumento para su solicitud será el de ser “perseguida política” para “salvaguardar su vida, integridad física y la de sus tres hijos menores”. De esta manera, por subterfugios legales la señora Macías por un tiempo más seguirá disfrutando en Londres de una vida de lujos con cargo a los veracruzanos.