Si nos atenemos al resultado de encuestas difundidas durante los últimos días de mayo y principios de junio, a solo tres semanas de concluir las campañas de proselitismo, asumiendo sea auténtico el elevado posicionamiento popular de AMLO, no se ven alternativas favorables para Meade y Anaya, salvo que como último recurso decidan unir fuerzas, en cuyo caso tendría que ser a más tardar en esta o la próxima semana para implementar estrategias. Si esta hipótesis se concretara la opción viable sería catapultar a Meade con el apoyo conjunto pues se antoja muy remoto que el PRI- decidiera por Anaya luego de su equivocada estrategia de embestir contra quienes lo apoyaron para ascender políticamente. Sin embargo, todo queda en el rango de la hipótesis porque mientras la moneda siga en el aire todo puede suceder.