Crónicas Urgentes

Lenin Torres Antonio

Paulatinamente todo se acomoda, las críticas al enemigo del “poder en turno” escasean, porque siempre “el poder en turno” es un enemigo de aquellos que dese0an el poder, incluso el “cuarto poder”, como eufemísticamente le llaman a los “medios de comunicación”, desea ese poder, y en muchas ocasiones se alía o se hace adversario del “poder público en turno”.

Hoy vemos como se pisotea lo que queda del “poder en turno”, y se da como un hecho que fue frustrada la “transición democrática” que representó quitar del poder público al PRI, después de 86 años de aciagas Administraciones Estatales Priistas, hoy ni el tufo se respira de la otrora efectiva maquinaria priista de la simulación y el engaño.

Estoy casi seguro que el grave error del gobierno saliente fue no haber compartido parte del “poder público” con “el cuarto poder”, y de haber actuado con cierta inocencia y exclusión, pensando que todos deberían haber entendido que lo primero teníamos que hacer era someter a terapia intensiva al grave paciente, un Veracruz con quiebra financiera, corruptela galopante, violencia e inseguridad extrema, marginación, pobreza, rezago educativo, etc., y que todos sabíamos que ese paciente era el resultados de cuando menos los dos últimos gobiernos priistas, pero no fue así, pagaron justos por pecadores, pese que con un sencillo análisis todos sabíamos que en dos años no se podría resolver el grave deterioro público de Veracruz causado por esos 86 años de gobiernos priistas. Gran parte de los medios de comunicación se le fueron encima tan pronto cerro la llave del suministro de las canonjías y dadivas a los que los tenían acostumbrados los anteriores gobiernos, una verdad sabida a voces.

En uno de mis textos anteriores, señalé que el gobierno de transición de dos años, era eso, un gobierno de transición que le correspondía sentar las bases para reformas estructurales urgentes para salvar a Veracruz y resolver sus graves problemas que vive, y no fue así, al final de cuenta, el que cosechó los frutos fue el novel gobernador electo, por un lado aprovechando la encarnizada lucha que libraban los dos partidos hegemónicos, el Cuarto Poder tomando partido por el candidato del PRI, y la inercia del fenómeno AMLO.

Seguro nuestro Gobernador Electo ya tendrá lo suyo si no sabe tratar “al cuarto poder”, y comience por hacer las profundas reformas estructurales que necesita Veracruz, y que no cometa el error de pretender usar la misma estrategia del presidente electo, pues cada Estado tiene su contexto y su texto, y eso hay que entenderlo. Recomendaciones conocidas: inclusión democrática, pluralidad y debate aun siendo mayoría, razón en lugar del humor. Y aun cuando parece impensable, mantener una sana distancia entre su partido y su condición de gobernante, y mantener al “cuarto poder” fuera del poder público. Nunca más nóminas como empleados a los comunicadores.

Estoy convencido que el proceso electoral hubiese sido prepositivo, si los medios de comunicación no hubieran tomado partido, no hubo debate, no hubo cobertura imparcial ni objetiva, no se abrió las plataformas políticas electorales a la sociedad, y por lo tanto, no hubo suficientes criterios de juicio para diferenciar el voto, esto contribuyó al irracional voto en cascada, y a un voto del humor, en lugar de la razón. Viene bien señalar como parte de una profunda reforma electoral y política venidera, apostar por una inversión sin precedente en la difusión del ideario y la plataforma política de los candidatos, y propiciar espacios públicos reales, no tan sólo en los medios masivos de comunicación, sino también directamente en los espacios propios de los ciudadanos, para el debate y la propuesta entre los candidatos. Las pasadas elecciones se dio en un contexto de incomunicación, salvo la que los mass medias nos trasmitían, coadyuvando a  dejar como resultado un México con una profunda crisis de partido y una democracia insustancial, por eso a las pasadas elecciones las he llamado “la elección de los  humores”, y la transición de una mayoría autoritaria a otra mayoría autoritaria, y claro que se puede ser autoritario aun cuando democráticamente se haya ganado esa mayoría, puesto que el sustento, el quid de una democracia está en la incorporación de las diferencias sin anularlas, debate de ideas y el contraste, creo que falta mucho pensar que estamos en la antesala de la Cuarta Transformación Social de México, tan sólo estamos en la antesala de recuperar la Funcionalidad Institucionalidad (http://sociedadtrespuntocero.com/2018/07/la-eleccion-de-los-humores/) Democrática perdida, y salir del silencio de las aplastantes mayorías ciegas, al acuerdo y concesos de la razón y la inteligencia.

Queda pues pospuestas las nuevas letras que vigoricen la vida pública, y que nos haga vernos otra vez exclusivos, humanos, y que el brinco epistemológico sea ontológico, México es un ensayo de los nuevos híbridos que experimenta el poder real, no es inocente el beneplácito del Imperio, el sometimiento de facto del poder financiero local, ni mucho menos, la complacencia del cuarto poder, y el silencio de la Iglesia.

Hay una resistencia del “poder real” a la revolución de lo singular, que será revertir lo global desde lo local, la emancipación del hombre singular que mantenga la identidad de nuestros rostros y las diferencias de nuestros espíritus, el mundo se enfrenta al reto que la ceniza de la civilización occidental sostenida a ultranza a través de su Hombre Universal y su Estado Democrático deje de hacer estragos en los “inferiores”, los “malos”, los marginados, los pobres,  los pensadores al margen, y que nuestro estatus de civilizados no continúe produciendo más víctimas que las que provoca la pulsión agresiva connatural del hombre. La razón al servicio de los humores es aun más monstruosa que los humores sueltos a mansalva.

La única forma que se recupere la fe en la palabra, en el signo, ocurrirá cuando demos muestra de hechos de nobleza y gestos de bondad, que pueden ser auténticos, cuando no se busque inconscientemente el reconocimiento, la adulación o el apuntalamiento narcisista, como lo escribe Sorem Kierkegaard al describir el acto de coherencia de Abraham al llamado a sacrificar a su primogénito, o la que nos hace contemplar la palabra plena puesta en la mirada de una madre al mirar por vez primera a su recién nacido. Aún tengo esperanza en el lado humano del hombre, cuando menos cuando juntar la razón con la sensibilidad y ocurre la comunión del ser, el único reducto que no hace diferente a los demás seres vivos.

En cuanto a lo público, esas nuevas letras que tanto buscamos se encuentran en situación inversa a donde tercamente nos dirigirnos, el nefasto lugar donde se extingue el Nosotros.

Bienvenido los nuevos-viejos tiempos de lo público, presto estamos a participar a que la Orientación Histórica (https://www.entornopolitico.com/columna/34958/lenin-torres-antonio/) se recupere, somos exclusivamente diferentes, nuestra mexicanidad está más allá de la apropiación y lo originario, una vuelta a Vasconcelos no estaría de más.

 

Julio de 2018