Por si acaso…

Por Carlos Jesús Rodríguez

*Oportunidad de zanjar diferencias
*No se vale desquitarse con familia

FUERON MUCHOS agravios vertidos en campaña –de extremo a extremo-, incontables retos a debatir, descalificaciones, motes insultantes y acusaciones de corrupción de ambas partes, pero el próximo jueves el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares –si es que no pretexta alguna complicación de agenda-, tendrá la oportunidad de tener, por primera vez, frente a frente, al Presidente Electo de México, Andrés Manuel López Obrador, en un encuentro organizado por el mandatario de Chiapas, Manuel Velasco Coello que, ahora se sabe, le jugó las contras al Partido Verde Ecologista –que lo llevó al poder- y se entregó, abiertamente, a AMLO, y en ese tenor se convierte en el primer Ejecutivo Estatal que se reúne con el tabasqueño en la propia casa de López Obrador. Velasco Coello es Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CoNaGo), y como tal le hizo la invitación formal a que acuda como invitado de honor a la reunión que sostendrán los 31 Gobernadores del País y el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Por supuesto, al encuentro ya fue invitado Miguel Ángel Yunes Linares, de Veracruz, que hasta este domingo no había confirmado su asistencia, lo que sería un buen momento para la reconciliación que enarbola López Obrador, aun cuando el tono de la campaña de Miguel Ángel Yunes Márquez, hijo del mandatario jarocho, Miguel Ángel Yunes Linares fue realmente ofensivo al grado de llamarlo “viejo guango”, en tanto el padre no lo bajó de loco, vividor y corrupto, además de beneficiario de Duarte.

ES INDISCUTIBLE que la polarización política se acrecienta más en nuestro tiempo debido a la permisividad del lenguaje que en muchas ocasiones pasa de las palabras a los hechos, lo que hace más difícil lograr acuerdos que trasciendan a los gobiernos. Los crímenes políticos que se dieron durante el pasado proceso electoral tienen como origen la lucha por el poder, no solo político sino en el control de los negocios ilícitos, de tal suerte que la estridencia de los debates se convirtió en una contienda muy semejante a las protagonizadas en el antiguo Coliseo Romano. Expresar nuestras diferencias se ha convertido en pasatiempo popular pero no con civilidad sino con la letalidad que implican la ofensa, el descrédito y acusaciones ligeras. Por ello es tiempo de una actitud conciliadora, generosa y desprendida que ayudaría a zanjar diferencias y tender un camino firme hacia el futuro, y en ese tenor, no sería remoto que Yunes Linares –si es que decide asistir a la reunión- se funde en un apretón de manos con López Obrador, pues Veracruz ya no está para venganzas o confrontaciones sino para concentrar la energía en un porvenir que beneficie a todos.

POR LO pronto, AMLO ya aceptó reunirse el próximo jueves con los integrantes de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CoNaGo) a invitación del mandatario de Chiapas, Manuel Velasco. El chiapaneco le ha hecho la invitación y se espera, por lo tanto, que al encuentro acudan todos los gobernadores que integran a ese sindicato, entre otros, panistas, perredistas y priistas afectados en sus respectivas Entidades por el tsumani electoral que vivieron el primer domingo de este mes que los dejó, tácitamente, sin representación en las cámaras alta y baja del Congreso de la Unión. Si todos asisten se estará viendo un cambio verdadero en el País, en donde la madurez democrática permite asumirse como perdedor a quienes fracasaron en la contienda y ganador, así sea del partido o tendencia ideológica que fuere, al que se impone. Velasco y AMLO se reunieron la noche del pasado jueves en casa de este último, y en ella el mandatario chiapaneco le entregó una copia del desplegado que publicaron los gobernadores. López dijo: “Velasco me propuso una reunión y acepté. Nos vamos a reunir con todos los gobernadores el jueves próximo. Ellos están organizándola, aún no sabemos el lugar”, aunque en el portal de la CoNaGo ya la anuncian en Chiapas.

TAMPOCO SE sabe cuál será la agenda que trataría con los mandatarios, aunque para Veracruz y Oaxaca hay una buena noticia, ya que uno de los proyectos insignia de la próxima administración anunciado por AMLO sería la interconexión de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz, para lo cual se utilizaría un derecho de vía de ferrocarril existente, así como el trazo de carretera que ya se usa actualmente, aunque cabe aclarar que en Febrero del año en curso, en el puerto de Salina Cruz, Oaxaca, se reactivó la ruta del ferrocarril del sureste, luego de 20 años de inoperatividad, y que fue el propio Gobernador de aquel Estado, Alejandro Murat quien el jueves 8 de aquel mes dio el banderazo de salida a 11 mil toneladas de trigo con destino a Puebla como parte de un embarque procedente de Canadá y con el fin de impulsar el desarrollo de Oaxaca. Aquella vez se dijo que el proyecto formaba parte de las cadenas logísticas que permiten detonar la economía y el crecimiento de aquel Estado, con lo que preveía la generación de divisas y llegar a competir en el corto plazo con el Canal de Panamá, ya que a través de esa nueva interconexión se reabrirá el flujo ferroviario hacia Puebla y Coatzacoalcos y, posteriormente, se buscaría abrir una ruta al Valle de México. Yunes, tiene por lo tanto, ante si, la oportunidad de lucirse ante AMLO en el último tramo de una administración que fue soslayada cuando el interés de la sucesión del hijo acaparó su atención. Como fuera, habría que ver si se aparece en el encuentro de la CoNaGo y muestra el nivel de estadista y conciliador que le ha quedado a deber a muchas personas (nosotros agradecemos la deferencia que ha tenido con la familia) o le apuesta a lo que venga. Así de simple…

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JAMAS ESTARÉ de acuerdo en algo: que en el fragor de la victoria o la derrota y alentados por antipatías e intemperancia, la familia tenga que pagar por quienes deben asumir la totalidad de la responsabilidad en uno u otro resultado, y esto va por la andanada que algunos han dedicado a la señora Patricia Lobeira de Yunes debido a las expresiones tan desafortunadas que hizo en redes tras el triunfo de Andrés Manuel López Obrador y Cuitláhuac García Jiménez como Presidente y Gobernador electos. Tal vez si, la señora se excedió en sus comentarios producto del malestar que le acometía, pero no es para tratar de avasallarla en redes y menos recurriendo a epítetos que ponen en entredicho la caballerosidad y evidencian pobreza lingüística. No defendemos a nadie, que quede claro, pero no debemos incurrir en acciones de linchamiento contra alguien que acaso vio perdidos futuros privilegios y reacciona con violencia. No se debe caer en el mismo sadismo con el que se atacó en redes a la esposa de Duarte –y por ende a sus hijos que ninguna culpa tienen-, cuando debería ser la ley quien castigue los excesos. OPINA carjesus30@nullhotmail.com