Ya de salida; y haciendo válido aquello del Año de Hidalgo, el gobierno federal, que desde sus inicios se dio a conocer como alarmantemente corrupto; e inexplicablemente se le ha soportado tantos años en los que ha seguido haciendo lo mismo.  Cosas de la pseudo democracia…

El mismísimo día 1° de este mes, cuando la euforia ciudadana se concentraba en las urnas, la SCT entregó contratos por 24 037 millones de pesos, según informa la revista Proceso en su última edición, a los consentidos de Atlacomulco…

 

Porque si bien es cierto el axioma del árbol torcido, que nomás no hay modo de que se enderece, no es menos cierto si se aplica a los políticos; que de una u otra forma han sido partícipes de ilícitos, por acción o por omisión…

Y eso es lo preocupante, pues los incluye a todos.  Sin poder soslayar aquello de que “perro que come huevos, aunque le quemen el hocico”.  Basado tal vez en otro que dice que “el dinero mal habido no rinde”, y que por eso tienen que seguir robando…

Y de ese “personal” es de lo que están formados todos los Partidos Políticos.  Habrá seguramente muchos que no hayan tomado un solo centavo; pero han visto pasar los dineros y al callar se convierten en cómplices…

Y si callaron una vez, pueden seguirlo haciendo, pero es difícil que acallen su consciencia, la que finalmente es cultural -si le cuentan ya saben quienes, que la consciencia es la voz de Dios, no les hagan caso, no tiene la misma consciencia un cristiano y un budista acerca de lo que es bueno y que es lo malo…

La pregunta es si bastará con el ejemplo de un puñado de individuos para acabar con la corrupción; cuando siempre se ha sabido que es precisamente a la inversa, no solo porque una manzana podrida echará a perder a las demás…

Sino porque la corrupción es la que ha acabado con aquellos que han querido acabar con ella.  La tarea de combatirla no es fácil, nada fácil.  Por algo dicen que el que se mete de redentor acaba crucificado.

Cambiando de tema…

 

Es a todas luces claro que a nadie le importa una Reforma Sanitaria, cuando literalmente puede asegurarse que ya somos una nación de enfermos.  Y el que gran parte de la humanidad esté así, no exime el que debemos de hacer todo lo necesario para que el Pueblo recobre la salud…

“Men Sana y corpore sano”.  Décimo Junio Juvenal (60 – 128) y mientras no sanemos nuestro cuerpo, la mente no sanará y consecuentemente seguiremos pensando mal y haciendo mal.  Destruir al Planeta por comodidad de los humanos no es precisamente un juego…

Pero para darnos una idea de lo que hacemos y del por qué se requiere una Reforma Sanitaria…

Según datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, lo que se gasta solo en atender los padecimientos derivados del abuso en el consumo de alcohol, es 6.6 veces a lo que se recaba por concepto de impuestos a la fabricación y al consumo…

Y eso no es nada a lo que se gasta por el tratamiento de las enfermedades producidas por el tabaco, que lleva a la muerte a una persona cada 10 minutos.  Y si nos referimos a la diabetes podremos concluir en que la Reforma Sanitaria es todavía más urgente que cualquier otra, pues una nación de enfermos no tiene futuro.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.