En la relación de convivencia entre sociedad civil y gobierno media la política, condición sine qua non para conducir los hilos del poder por la vía del deber ser para beneficio general. Pero cuando ese hilo conductos falla sobreviene se distorsiona la buena relación y deviene en violencia. Tal parece ser el caso de la protesta que empresarios xalapeños están haciendo para lograr el pago de adeudos que con ellos tiene el gobierno estatal. Permanecen en palacio, pero ya hubo un aviso de violencia cuando la guardia del palacio impidió el ingreso a empresarios que salieron a buscar refrigerios y alimentos. Mientras ¿cuál actitud adopta el Secretario de Gobierno? Sin duda la que le dictan. Pero no estaría de más atender el asunto con mesura y tolerancia, antes que escale a mayores proporciones.