Los resultados electorales del 1 de julio dejaron prácticamente en la lona al PRI, al PRD, MC, y otros partidos de la chiquillería; obviamente es notable en lo relativo al PRI porque nunca desde 1946 año de su nacimiento había estado en tan penosas circunstancias. Para el PAN en Veracruz el balance no resulta tan desastroso, porque aunque no pudo contener la fuerza arrolladora de Morena, el número de votos conseguidos lo convierte  en auténtica fuerza opositora en el Congreso local, en donde el PRI prácticamente no figura. Obviamente, pasarán algunos días para que logren entender cómo habiendo alcanzado un millón 400 mil votos no obtuvieron el gobierno estatal; la cifra referida supera cualquiera otra que gobernador electo en Veracruz haya conseguido, antes de Cuitláhuac; no falló la estrategia, la ciudadanía votó por el cambio.