Doña Luisa Arce de Olivera, madre de nuestro amigo Enrique Olivera Arce, ha traspasado el umbral de su productiva y feliz existencia física para orientarse hacia lo desconocido, la barca fúnebre  la trasladará hacia el sitio adonde  todo ser mortal fatalmente llega, allí llegaremos todos. Doña Luisa cumplió 100 años de existencia, en el entorno feliz de sus seres queridos, amigos y familiares la acompañaron, cantaron y la festejaron cual se merecía, alegre y feliz. Cien años no son pocos, más aún con la plenitud que ella los vivió. Sus hijos, nietos y bisnietos, y amigos la recordarán tal cual era: Feliz de la vida, consuelo de hijos que tanto la amaron. Descanse en paz.