Durante la década de los ´80 del siglo pasado circulaba en la CDMX una revista semanal cuyo tema central era la nota roja, entonces se decía que bastaba con estrujar sus páginas para que chorreara sangre por los crímenes allí relatados. En retrospectiva resulta hasta romántico ese recuerdo, acaso pleno de añoranza si se le compara con la terrible realidad del México de hoy, en donde según el INEGI en 1017 se registraron 31 mil 174 homicidios, es decir, 25 homicidios por cada 100 mil habitantes, superior a 2016 en que la proporción fue de 20 homicidios. Lo peor es la dificultad para revertir esas estadísticas, y de allí deriva la esperanza popular de que con el cambio de gobierno se produzca el milagro, pero la terca realidad arroja datos muy pesimistas.