En el teatro de operaciones del PAN veracruzano se otean vientos huracanados y en su aplacamiento tendrá vigencia la forma en cómo decida el gobernador Yunes Linares la proxima dirigencia en ese partido, en donde los frentes están bien definidos: yunistas y antiyunistas. Es obvia la importancia de manejar un partido político en esta entidad, sobre todo en las actuales circunstancias, cuando el PAN se constituye como una fuerza política de oposición ¿mantendrá Yunes a José Mancha, o considerará un relevo con menos conflicto poselectoral? ¿Opondría resistencia Mancha si hubiere el relevo? En esto último cabría la interrogante sobre si Mancha resistiría la prueba del 3 x 3, es decir los puntos débiles propician la cooptación.