La noticia del Orfis acerca de un daño patrimonial de 6 mil 706 millones de pesos provocado por el desbarajuste financiero durante la administración encabezada por Javier Duarte no causa extrañeza, fue el último año y los ratones se dieron gusto viendo retozar al gato. El robo fue a cielo abierto, así lo demuestra el órgano fiscalizador al comprobar que de 16 entes fiscalizables 14 no pudieron solventar las observaciones y las 31 denuncias penales presentadas, entre las cuales figuran cinco contra ex alcaldes. Sin embargo, llama la atención que una vez cerrada la revisión de las cuentas duartistas a se reporte sobre el enorme gasto en el túnel sumergido de Coatzacoalcos ni del fideicomiso del Puente Coatzacoalcos I de cuyas irregularidades mucho se habló.