Si bien el PRI ha sido relegado a la tercera fuerza electoral y en los hechos tiene por delante una tarea para ocuparse de su sobrevivencia, otros partidos, como el PRD y el Verde que en alguna oportunidad “pintaron” caminan por senderos sembrados de ortigas: el PRD perdió la CDMX su bastión más poderoso, el estado de Morelos y Tabasco, es decir, solo tiene Michoacán, aunque su gobernador se decantó por el PRI en la elección del 1 de julio. Sin estructura, con exigua militancia el PRD se queda con Los Chuchos, lo peor de su inventario. El Verde Ecologista perdió Chiapas, que había conseguido gracias al PRI, y ha sido relegado a la séptima fuerza política de México, después de MoReNa, PAN, PRI, PT, PRD y el PES. En la Cámara de Diputados, de 35 curules que ahora tiene tendrá 23 en la próxima legislatura, aunque en el senado tendrá cinco escaños. Camino a la perdición.