La cúpula del Partido Encuentro Social pretendía que el INE excluyera del total de votos emitidos el 1 de julio los depositados a favor del candidato independiente, Jaime Rodríguez, para de esa manera alcanzar el porcentaje del 3 por ciento requerido por un partido para así salvar el registro. Pero el INE actuó conforme Derecho pues un voto depositado en la urna se constituye como voluntad ciudadana y descontarlo violaría la ley. Esta era la última instancia a que recurrió el PES para salvarse, afortunadamente privó el respeto a la Ley.