Místicos y Terrenales

Marco Antonio Aguirre Rodríguez

  • Los saqueadores quieren colarse al gobierno de Cuitláhuac

  • Ocupación de oficinas de Miguel Ángel: Historia que se repite

 

Fue un remolino que comenzó por ahí de las dos de la tarde, en un gran salón de fiestas en el municipio de Emiliano Zapata, a las afueras de la mancha urbana de Xalapa.

La Red AMLO le organizó una comida a Cuitláhuac García Jiménez, para que ya como gobernador electo, tuviera contacto con las estructuras electorales que actuaron en todo el estado en las campañas de los 30 candidatos a diputados locales y los 20 candidatos a diputados locales.

Fue una ola humana que rebasó lo previsto, por mucho.

Eran lugares para 2,200 personas. Esas eran las sillas que había

Llegaron 2,500, ¿o fueron 3,000?

Como sea, fue una marea que sobrepasó todo.

¿Cuántas fotografías se tomaron Cuitláhuac éste domingo?

¿Unas 100?, ¿200 en Plaza Lerdo?

Tardó más de una hora en salir de ahí después de que terminó su mensaje.

A la comida llegó poco después de las 4:30 de la tarde y desde la entrada le pidieron más gráficas, más selfies.

Se dirigió al templete, tomó el micrófono, agradeció la presencia de todos los asistentes y les pidió que no movieran de sus lugares, que pasaría a todas las mesas a saludar y a tomarse la foto.

Y otra vez los teléfonos celulares cumplieron con su función anexa de cámara fotográfica y herramienta de publicación en redes sociales.

¿Cuántas fotografías con Cuitláhuac García se habrán subido a las redes sociales ayer?

¿500 tal vez?, ¿podrían ser mil?

Fueron muchas, en verdad muchas.

Tantas que Cuitláhuac salió del salón sobre las 7:30 de la tarde.

Dos horas y media de abrazos, apretujones, saludos y selfies.

Muchas fotografías.

Y también fueron muchos sobres y hojas que recibió, con peticiones de mil y un cosas, que ofreció atender llegando al gobierno del estado.

En ese maremágnum, quien sabe si Cuitláhuac se tomó fotografías con los que son la nueva clase política, con el nuevo y en ascenso círculo de grandes místicos de Veracruz.

Para comenzar, ¿cuántas fotos se tomó con Alejandro, El Pipo, Vásquez Cuevas?

El Pipo es el coordinador de la Red AMLO en Veracruz.

Ellos fueron los que trajeron a varios de los miembros de lo que será el gabinete de Andrés Manuel López Obrador, durante la campaña.

Ah, y a la coordinadora de la campaña de AMLO, a Tatiana Clouthier.

Ellos fueron los que pagaron la comida y los encargados de la organización, con el apoyo de los equipos de Cuitláhuac García y de Manuel Huerta.

Esos de la Red AMLO andaban más que movidos acomodando personas.

Atendiendo a unos y luego grillando con otros andaban Ulises Montes, Domingo Bahena y Alfonso Vázquez

Ellos son parte de la nueva clase política de Veracruz.

Como lo son los senadores electos Rocío Nahle y Ricardo Ahued, los cuales no llegaron porque tenían reunión en la Ciudad de México.

Ese es otro círculo de los altos místicos del país.

Parte de esa nueva clase política dominante lo es el coordinador de la bancada de Morena en la actual Legislatura, Amado Cruz Malpica, uno de los pocos diputados locales que logró la reelección.

Igualmente ese círculo que se conforma de los grandes místicos, está quien será el coordinador del gobierno federal para Veracruz, Manuel Huerta, que igualmente llegó y concedió fotografías.

El alcalde de Xalapa Hipólito Rodríguez, está entre los nuevos místicos, igual que el diputado electo Rafael Hernández Villalpando o la próxima diputada federal, Daniela Griego, o la diputada electa Rosalinda Galindo, o la también electa Ana Miriam Ferráez, que llegó con su papá

Atanasio García Guzmán y la maestra Julieta Jiménez Torres, los padres de Cuitláhuac García, ¿serán parte de la nueva clase política de Veracruz?

Ellos también estuvieron en la comida y saludaron a todos los que se les acercaron.

De los mismos círculos místicos llegaron los presidentes municipales de Poza Rica (Francisco Velázquez), Pueblo Viejo (Fernando Cervantes), Coatzacoalcos (Víctor Carranza), Agua Dulce (Sergio Guzmán), y el de Jáltipan (Lucas Martínez).

Hubo además diputados en funciones, candidatos ganadores a las diputaciones federales y locales, y otros que dieron una gran batalla en un terreno difícil, como Rosa María Hernández Espejo, que fue candidata por Veracruz, una zona que los Yunes azules pelean con todo, porque es su bastión.

Invitados hubo muchos, como Wilber Mota y Juan Vergel, que se la han jugado con Morena y por Morena en la zona de Veracruz desde hace mucho. Otros más como el ahora empresario Alejandro Cossio (a quien se identifica cercano con Cuitláhuac García), o el empresario Manuel Fernández o el académico de la Universidad Veracruzana Héctor Amezcua.

Una foto de grupo que se tomó Cuitláhuac fue con la candidata a diputada federal Citlalli Navarro, y su coordinador de campaña, Pablo Robles Barajas, y otros veintitantos más.

Cuitláhuac García se tomó una foto en esa comida con el grupo de Red AMLO y a su lado sentó a Dorheny García Cayetano, a quien identifican como muy cercana al gobernador electo y que está en el lugar 18 de la lista plurinominal de Morena por la tercera circunscripción, con posibilidades todavía de ser próxima diputada federal.

Ellos son algunos de los que pueden formar parte del círculo de los grandes místicos en el próximo sexenio.

Ellos son parte de la nueva clase política veracruzana.

LOS SAQUEADORES QUIEREN COLARSE AL GOBIERNO DE CUITLÁHUAC. El domingo apareció una breve nota en un portal informativo de Xalapa, que insinuaba la posibilidad de que Edgar Spinoso quedase en el gabinete de Cuitláhuac García.

El gobernador electo cuando vio esto primero debió abrir los ojos muy grandes.

Pero al final se rió: Jajajajajaja

No, como crees (dijo, todavía con la sonrisa). Que digan lo que quieran. Que cada medio se haga responsable de sus dichos.

Entonces, es definitivo: Edgar Spinoso no estará en el gobierno de Cuitláhuac García.

Él, ni ninguno de los saqueadores de Veracruz.

Aunque se autopromuevan como que pueden estar ahí.

OCUPACIÓN DE OFICINAS DE MIGUEL ÁNGEL: HISTORIA QUE SE REPITE.

Dice el dicho: Lo que bien se enseña, siempre hay quien lo repita. Hace dos años, Miguel Ángel Yunes Márquez, en busca del protagonismo adecuado, se metió al palacio de gobierno y encabezó una ocupación del mismo reclamando el pago de los adeudos del gobierno del estado con los presidentes municipales.

Se llevaron cobijas y colchonetas y se quedaron a dormir ahí. Vaya, hasta vino Ricardo Anaya, quien supuestamente pasó una noche en el frío piso del edificio.

Ahora, un grupo de empresarios a los que el gobierno de Miguel Ángel Yunes les debe, decidieron plantarse en la sala de espera de la oficina del gobernador, para que los atiendan y que les paguen lo que les deben, “aunque sea en paguitos”, dice Jesús Castañeda, quien encabeza el movimiento “Empresarios SOS”.

Jesús Castañeda acusó también que a los únicos que les han pagado es a los amigos de Miguel Ángel.

Y debe ser porque por eso varios salieron a decir que Miguel Ángel júnior era el mejor candidato