El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), se ha convertido en una arrolladora fuerza política después de la elección del 1 de julio y a partir del 1 de diciembre será el partido en el gobierno, o del gobierno, según vaya a ser la estrategia a seguir, pero cualquiera que esta sea tendrá una oposición política, como corresponde a todo régimen democrático. La interrogante fundamental es saber cuál de estos partidos, PAN, PRI, PRD, estará en condiciones de convertirse en auténtica fuerza opositora, porque separados no pintan una valla, y juntos hacen cortocircuito. Históricamente el PRI fue un hegemónico partido de Estado, ¿MoReNa representa una restauración de ese esquema? Poco vivirá quien no lo vea.