Prosa aprisa

Por Arturo Reyes Isidoro

Quién lo creyera. En Morena están de plácemes por la intención del dirigente estatal del PAN, José Mancha, de reelegirse por otros tres años, así como de sostener como coordinador de la ahora minibancada panista en la próxima LXV Legislatura al diputado Sergio Hernández.

Todavía no acaban de creer que pese a la paliza que le acaban de poner en las urnas a ese grupo que controla al panismo veracruzano ahora les quieran facilitar las cosas en el futuro sosteniéndose en sus cargos pese al enorme desprestigio del que gozan y el rechazo que les han mostrado los veracruzanos.

Razonan en el nuevo poderoso partido político que no tendrán que hacer mucho para que los electores tengan una referencia a la mano de lo que ha sido y es el abuso del poder para provecho personal, por parte de grupos políticos del PAN, ahora encarnados en Mancha y Hernández, lo que les facilitará que los veracruzanos se queden con Morena porque piensan hacer bien las cosas.

El actual dirigente panista llegó al día de la elección envuelto en el escándalo por la asignación que le hizo el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares de contratos a través de familiares suyos por 70 millones 86 mil 914 pesos, según denunció y documentó el portal informativo La Silla Rota, lo que hizo a muchos electores recordar que era lo mismo que se hacía en el gobierno de Javier Duarte. El castigo en las urnas fue contundente.

Mancha, en una declaración periodística, el 3 de julio, ya derrotado, aceptó que empresas suyas obtuvieron los contratos millonarios y negó que los hubiera recibido por asignación directa, sin licitar, pero La Silla Rota dio pelos y señales en sentido contrario.

Sus empresas “ganaron” nueve contratos en la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y en la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (Siop), así como convenios en el Congreso local, cuya Junta de Coordinación Política controla su amanuense y protegido Sergio Hernández, y en la Fiscalía General del Estado, cuyo titular responde directamente a los intereses del grupo yunista gobernante.

Como en los mejores (o peores) tiempo del PRI, el grupo en el poder se ha servido con la cuchara grande mientras ha ignorado a los verdaderos empresarios y contratistas veracruzanos, a quienes el actual gobierno ofreció pagar un adeudo institucional y no les cumplió por lo que desde ayer tomaron las oficinas del gobernador en el Palacio de Gobierno.

Fue ocho días después de la derrota de su partido (perdió la gubernatura, las senadurías y la mayoría de las diputaciones federales y locales) cuando Mancha anunció su intención de reelegirse reconociendo que lo ocurrido era un “retroceso importante”, que los resultados no eran “los óptimos”, pero trató de justificarse diciendo que todo se había debido a “un fenómeno social ajeno al Estado” (el de Andrés Manuel López Obrador) y atribuyó el 80 por ciento de la debacle del PAN a AMLO y sólo el 20 por ciento restante a “errores, fallas y omisiones” de su dirigencia.

Un día después, en otra declaración, invocó la facultad que le otorgan los estatutos de su partido para designar al coordinador de la bancada panista en el Congreso y adelantó que nombraría de nuevo a Sergio Hernández, quien, dijo, tiene su confianza, “ha demostrado la capacidad para generar acuerdos y cambios de beneficio para Veracruz… y en tanto esté yo, la determinación será esa”.

En un hecho inédito en la historia del Congreso local, el miércoles 7 de junio de 2017, por la noche, la diputada local panista Cinthya Lobato Calderón le hizo un reclamo airado a Hernández, desde entonces presidente de la Junta de Coordinación Política, y además lo exhibió de “robarse el dinero de Veracruz”.

En “Prosa aprisa” me ocupé del caso (“Exhibe diputada corrupción en la Legislatura”, 09/06/2017) y cité íntegras las palabras de la legisladora:

“… qué, ¿cómo es la transparencia?, ¿poniendo a tu amigo Chico (Fuentes), un tratante de mujeres que están llevando a tus fiestas, borracheras y drogas?, ¿eso es?…

Si te dio la vida una oportunidad asúmela como tal… y deja de robarte el dinero de Veracruz y de nosotros los diputados, por favor, con esa falta de transparencia que haces nada más a tu modo…

Porque sí hay dinero para el Velódromo, para tus casas de enlace (156), sí hay dinero para lo que te da la gana y para tus fiestas; sí hay dinero para que le lleves a Pepe Mancha, para eso sí hay dinero, lo que no hay dinero es para el autismo, para el foro que se está haciendo aquí, para eso no hay dinero, para el acuerdo que se hace con la UV, para eso no hay dinero, para todas las cosas del Congreso no hay dinero”.

Estas son las dos finas personas que tienen la intención de seguir detentando el control del PAN estatal y de la bancada blanquiazul en el Congreso local, lo que en Morena desean que así ocurra porque el desprestigio de ambos seguirá abonando a la causa marrón.

Y Julen los apoya

Tiene que decirse que no están solos en su intentona, pues no obstante la contundente derrota que sufrieron, el día que recibió su constancia de mayoría que lo acredita como senador por primera minoría, Julen Rementería del Puerto avaló a Mancha y dijo que no debían haber cambios en la dirigencia estatal. Esta declaración también fue bienvenida por Morena.

Sólo Gutiérrez de Velasco se opone

No obstante la derrota y los señalamientos en contra de Mancha y de Hernández, la mayoría, casi todos los panistas “originales”, los llamados de verdadera “sangre azul”, guardan silencio y al parecer han caído en el conformismo o ya no les interesa lo que fue su partido, el que tuvo principios y valores.

El único que alzó la voz fue el todavía diputado federal Francisco Gutiérrez de Velasco quien declaró que “el tiempo de José Mancha Alarcón terminó” y lo acusó de haber nulificado la libertad de pensamiento que existía entre las diferentes corrientes panistas.

“Siempre ha habido una libertad de pensamiento y de expresión, pero hoy puedo decir que se ha frenado, se ha condicionado; por lo que tenemos que volver a esa parte democrática del Partido, donde los candidatos se dan por elección de las bases. Tenemos que voltear a las bases y realmente resurgir”, declaró.

En las redes sociales se ha manejado los nombres de Joaquín Guzmán Avilés y de Víctor Serralde para sustituir a Mancha, uno que presuntamente representaría los intereses del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y el otro a los auténticos panistas, pero ninguno de los dos se ha pronunciado.

En Morena, esperan que haya permanencia

La próxima elección en Veracruz será dentro de tres años y en Morena esperan que la permanencia que no lograron en el Gobierno del Estado los panistas la logren en su desprestigiada dirigencia estatal, para decirle a los veracruzanos que volteen a ver si eso es lo que quieren o siguen apoyando el cambio (eso dicen) que representan ellos.

Creo que no les falta razón, pero una cosa es lo que piensen y digan y otra los intereses de un grupo o de  los grupos dentro del PAN, cuyo comportamiento recuerda a diario a los veracruzanos que el duartismo sigue vivo en Veracruz aunque ahora transfigurado en un dinosaurio azul.