Luego del desastroso efecto provocado por la candidatura de Ricardo Anaya a la presidencia de la república y de la fallida alianza con el PRD, en el PAN se preparan para una pugna interna de pronósticos reservados. La expulsión de los senadores Cordero y Lavalle, y de la diputada Eufrosina Cruz son solo la punta del iceberg bajo la cual bulle a temperaturas calcinantes una lucha cuyo propósito será reorientar al PAN y al panismo. Margarita Zavala no estará al margen de ese proyecto pues no se duda su posible reincorporación al partido para participar en la reconstrucción del panismo. Ricardo Anaya querrá seguir controlando al PAN pero los de enfrente hacen mayoría y no podrá atender, a la vez,  la defensa de su posición en ese partido y los obuses lanzados desde la PGR.