Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

Con base a las declaraciones del secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.  “Adolecentas” les faltó agregar al nombrecito, para así seguir con el ridículo feminismo que en eso se ha quedado, pues no se ve que tantos organismos dedicados a la niñez no se avergüencen de su labor…

Cuando Ricardo Bucio Múgica, que es el citado secretario ejecutivo de la honorable Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, declaró que en México, 3.1 menores de edad, es asesinado cada 24 horas; y 7 mil han desaparecido y no han sido localizados del 2006 al 2016…

Por lo que México se ubica como el país con los índices más altos de violencia y abuso sexual a niñas, según datos referidos de la OCDE.  Lo que es, o debiera ser verdaderamente de escándalo, es decir, una calificación y unos números que escandalizarían a cualesquiera otra Nación…

Por cierto que la legislatura en Veracruz por acaba de homologarse con la Constitución Nacional, que establece que no se puede cerrar una investigación de desaparecidos hasta que no se dé con la persona, viva o muerta.  Pero aquí, como siempre, no pasa nada…

Y no pasa nada según no sé quién; pero lo cierto es que es inimaginable el dolor de las familias que sufren el asesinato o la desaparición de un hijo; solo quienes desgraciadamente lo han vivido pueden saber la desesperación, la impotencia y la rabia que deben de pasar por un hecho que nunca podrá quedarse atrás…

Hasta el día que se mueran -todos nos vamos a morir- estará su mente reviviendo el hecho.  Esa es la tragedia que se vive todos los días en nuestro enfermo México; porque solo estando enfermo, muy enfermo, se puede llegar a esa incalificable bajeza…

Somos una nación -y no nada más nosotros- que se regocija con la tortura a los animales y festeja su muerte.  Con las peleas de perros, o de gallos, o de lo que sea, incluyendo por supuesto a lo que llaman “Fiesta” Brava…

Que solo demuestran, no el primitivismo, sino el grado de la patología mental que conlleva a la perversión de disfrutar, de obtener placer haciendo daño, torturando, matando…

La crueldad, equiparable al sadismo y a la impiedad, no son propias del ser humano; por lo tanto son una enfermedad, una patología que no es hereditaria, sino adquirida; general y mayormente por la cultura…

Que a su vez depende de la alimentación.  Por lo que cabe mencionar que la civilización budista, que se diferencia de todas las demás esencialmente en la forma de comer, la crueldad, el sadismo y la impiedad prácticamente no existen…

Como tampoco existen otras patologías como el cáncer de colon, el de próstata, el de mama y muchos otros cánceres que, como todas las enfermedades repercuten en el proceso mental; por lo que tampoco existen la sed de venganza, o los celos “patológicos”, que son consecuencia de amores enfermos…

Pero ya que se comenta de los enfermos mentales, esos que comen de todo y por ende se sienten superiores a todo lo que se comen; valido citar que en Chile 158 miembros de la igle$ia católica, entre ellos cardenales, obispos y curas, son investigados por ser autores o encubridores en casos de pederastia, y violaciones a seminaristas.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.