Desde el Café
Por Bernardo Gutiérrez Parra

Por años la Universidad Veracruzana recibió puntualmente y sin ningún problema los apoyos estatales y federales que la han llevado a ser una de las mejores instituciones educativas del país. Estos apoyos eran considerados casi sagrados por los gobernadores hasta el 2008 en que Fidel Herrera dejó de pagarlos.

En campaña por la gubernatura, Javier Duarte prometió ponerse al corriente con los recursos y no cumplió.

Para el 2015 las deudas ahogaban a la UV y la rectora Sara Ladrón de Guevara, urgió el pago de mil 800 millones de pesos que le debía el gobierno estatal (que después se convertirían en 2 mil 400 millones), pero Duarte la desmintió al afirmar que su gobierno contribuía de manera “generosa y voluntaria” al “subsidio” de la institución.

Javier Duarte siempre vio ese dinero como un subsidio, es decir, como un acto de buena onda del gobierno y no como un pago que por ley tenía que entregar a la UV.

Como la rectora siguiera insistiendo, Duarte ordenó a su secretario de Finanzas, Antonio Gómez Pelegrín, que mandara al demonio a doña Sara con todo y la UV y don Antonio obedeció: “El hecho de que el subsidio esté incluido en el Presupuesto de Egresos del Estado no obliga al gobierno a otorgarlo” dijo el funcionario.

Ya como candidato a la gubernatura, Miguel Ángel Yunes (que es egresado de la UV) descalificó la conducta de Duarte y prometió pagar el adeudo.

El 31 de marzo del año anterior, Yunes Linares anunció que la UV recibiría 2 mil 303 millones de pesos del presupuesto estatal. Y agregó que ya se trabajaba una alternativa para dirimir los pendientes de la UV con el Sistema de Administración Tributaria.

En presencia de la rectora que casi lloró de emoción, el gobernador se aventó una frase de esas muy acá: “A la Universidad Veracruzana no se le subsidia; se le invierte”.

Pero ahora resulta que todo fue puro cuento.

Sara Ladrón de Guevara dijo este lunes que el gobierno de Miguel Ángel sólo ha pagado una mínima parte de los 2 mil millones de pesos que adeuda a la UV.

“Hasta el momento, el Gobierno del Estado ha pagado 358 millones de pesos al SAT del Impuesto Sobre la Renta que estaba pendiente. Y nosotros insistiríamos en que es con el SAT la parte fundamental de nuestro adeudo, y que el SAT reconoce que el deudor es el Gobierno del Estado y que el deudor solidario estaría obligado a pagar el resto del ISR, que quedó a deber el gobierno de Javier Duarte a la UV” dijo la académica.

Pero Yunes Linares contestó que se está pagando ese adeudo, aunque no recordó el monto.

Es decir, otra vez la bolita de aquí para allá y de allá para acá.

El gobernador electo, Cuitláhuac García, que se reunió en privado con la rectora, dijo a los reporteros: “He expresado mi compromiso de apoyar (a la UV) en lo que corresponda a mi Gobierno, y también hacer las gestiones ante la Federación para ir subsanando parte del adeudo al SAT”.

Conclusión; al igual que Duarte, Yunes Linares ya no pagó lo que el gobierno estatal debe a la UV. Y como Yunes Linares, Cuitláhuac promete apoyos a la casa de estudios de la que también es egresado.

¿Cumplirá el gobernador electo? Veremos.

Mientras tanto, el tiempo pasa y pasa, la deuda crece y crece y la UV naufraga sin los recursos que por ley debe recibir.

bernardogup@nullhotmail.com