Las instituciones de Seguridad Social en México-IMSSS, ISSSTE- son de gran apoyo a la población derechohabiente y ofrecen un extraordinario servicio profesional, en calidad y eficiencia, ciertamente abrumado por la sobrepoblación y una infraestructura hospitalaria que no crece al ritmo de las necesidades, pero trabajan al límite de su capacidad, ni duda cabe. El contraste lo presenta la parte del Sector Salud dedicada a atender a la población sin seguridad social, un segmento mucho mayor al asegurado. En ese ámbito priva la corrupción a destajo, lo que propicia desabasto de medicinas, aparatos descompuestos, instalaciones en pésimas condiciones. En Veracruz, cuando Miguel Alemán Velasco entregaba el gobierno presumió de dejar “un sector salud de los mejores del primer mundo”, exageró sin duda, pero le dio gran impulso. Todo se frustró con Fidel Herrera y su “creación política”, Duarte de Ochoa, allí está la raíz del mal que padece el sector salud veracruzano.