La reunión en el seno de la CONAGO sirvió para relajar de tensiones en la relación entre AMLO y los gobernadores de las entidades federativas, la mayor parte son miembros del PRI, del PAN y del PRD, todos ofrecieron trabajar al unísono del gobierno federal que a partir del 1 de diciembre encabezará AMLO. Pero poco les duró el semblante amistoso porque el presidente electo anunció la creación de la figura de un único Coordinador del gobierno federal en cada entidad. Esta figura recuerda a los Jefes de Departamento del Sistema Centralista dieciocheno, solo que ahora existen gobernadores electos con los cuales tendrá que convivir, pero quien tiene el poder económico tiene el poder político, pues concentrar el manejo de los programas  federales en una entidad implica gran poder de gestión. Será difícil conciliar el poder político de un gobernador con el poder de un Delegado General. Es una modalidad implícita en el ánimo renovador de AMLO, de verdadera trascendencia político-administrativa, cuyo éxito es de pronóstico reservado por todo cuanto implica.