Habrá que esperar a conocer el contenido de los informes del coordinador de la campaña de Meade en Veracruz, Héctor Yunes Landa, y del Delegado del Comité Ejecutivo Nacional en la entidad, para saber lo que sucedió al interior del PRI veracruzano y así poder entender la pírrica votación que mandó a la lona a este partido, otrora poderoso, que siempre fue la primera fuerza. Es aventurado asegurar que el Revolucionario Institucional está en vías de extinción cuando aún gobierna 12 entidades federativas, mismo número que las gobernadas por el PAN, pero de no poner orden en sus filas y depurarlas de tanta alimaña que allí milita, de no atender el reclamo ciudadano sobre la corrupción de mucha de su elite, la ciudadanía mexicana optará por mejores propuestas, o por las menos malas.