Veracruz- 2018-07-3113:57:53- Staff Imagen del Golfo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) está expandiendo su presencia e influencia en todo el país, y en cada uno de los estados en donde opera, continúa explotando exitosamente sus rasgos definitorios: flexibilidad para combinar una perspectiva militar con sus vínculos criminales históricos, apuesta estratégica por la inserción en conflictos preexistentes y el uso potencial de un discurso de autodefensa mediante operaciones propagandísticas.

Es un ejército, con uniformes, vehículos, chalecos antibalas y armamento pesado. Se trata de integrantes del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que fueron captados en un video mientras realizan, dicen, una caravana de vigilancia por la sierra de Nayarit. Montada en un vehículo, aparece una M82, el fusil de alta potencia que llaman “Calibre 50” o “Matapolicías”.

El video circula en medios como WhatsApp, pero también en redes sociales. En él se aprecian varios vehículos estacionados a lo largo de una carretera. Hombres yacen sobre el asfalto con armas de alto calibre; otros se saludan, recorren la vía de alta velocidad, muestran sus armas. No están preocupados, o temerosos. No están huyendo, o agazapados. Más bien celebran, se dan ánimos. Incluso se toman videos y fotos entre ellos.

El Gobierno federal presumió el arresto de un miembro del poderoso Cártel Jalisco al que vincula con el asesinato de tres italianos. Y hoy mismo, también temprano, el mismo grupo criminal pareció responder a la conferencia –en la que aparecieron altos mandos del Estado mexicano– con un video donde muestra su poderío. La grabación no está fechada, pero parece reciente. Al menos fue puesta en circulación en las últimas horas.

Algunos portan uniformes portan uniformes tipo militar, usan chaleco antibalas y están cubiertos del rostro. Otros caminan sin preocuparse por cubrirse la cara con los pasamontañas. Saludan, sin preocupación, al que graba.

En él también analiza algunos de los estados en lo que, presumiblemente, el CJNG tiene presencia, a fin de comprender cómo se consolida y expande.

Tras el lejano 2011 y los “Matazetas” en Veracruz, el panorama actual es desolador. Los familiares de desaparecidos denuncian una “desactivación estratégica de las instituciones de seguridad”.

Esto, señala InSight Crime, permite ubicarse frente a un problema estructural, en el que la alianza del CJNG con algunas fuerzas de seguridad locales, que han participado en desapariciones tan mediáticas como la de Tierra Blanca, tiene un gran peso en la generación de la violencia.

El 11 de enero de 2016, cinco jóvenes fueron detenidos por policías estatales, quienes los habrían entregado a una célula del Cártel de Jalisco Nueva Generación; los jóvenes fueron llevados al rancho “El Limón”, donde sus restos óseos calcinados y muestras sanguíneas fueron encontrados semanas después.

Apenas, el 12 de enero de este año, cuatro cabezas humanas fueron dejadas sobre el cofre de un vehículo en la localidad de San Isidro, al sur de la entidad, junto a un mensaje rubricado por CJNG que aludía a una “limpia delincuencial”.

En noviembre de 2017, seis presuntos integrantes del Cártel de Jalisco Nueva Generación fueron detenidos en la ciudad y puerto de Veracruz por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.

Ahora, iniciando el segundo semestre del 2018, este grupo delincuencial a toma fuerza en el sur del estado (Coatzacoalcos, Minatitlán, Cosoleacaque, Las Choapas, Agua Dulce, Acayucan, entre otros municipios), pues varios videos se han difundido donde anuncian limpia con el fin de acabar con sus rivales.