Opiniones y Comentarios

Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 

Manlio Fabio Beltrones, conocido en el mundillo de los otrora intocables como “El Capo Beltrones”, anda, muchos otros priístas que durante décadas han estado haciendo de las suyas: tamañito.  Como diríamos aquí entre nos…

A ninguno de ustedes, amables lectores, se le ocurriría ir a sacar un amparo para que no los vayan a citar en alguna de esas agencias que filtran la justicia que finalmente nunca llega; o para que los vayan a detener, como lo hizo “El Capo”.  Por algo ha de ser…

Aunque para ser justos, la Justicia solo les llega al 3% de los ciudadanos que denuncian un delito; por lo que debieran de canalizar el social fanatismo del que hacemos gala los mexicanos -no solo con el fútbol, sino también con los íconos religiosos-…

Y organizar un campeonato mundial de impunidad y corrupción; porque seguro que ahí no solo llegaríamos a cuartos de final, sino que nos llevaríamos no nada más la medalla de oro, sino todas y las de todos.  Digo; no creo estar exagerando…

Cómo estará el asunto de peliagudo por estos lares, que hasta el presidente en funciones (muerto el rey, viva el Rey) se cuidaba la cartera cuando se veía forzado a saludar a los otrora poderosos…

Y eso, sin comentar lo que han de haber pensado de nosotros el resto de los habitantes del Planeta, cuando vieron eso de costa a costa y de frontera a frontera, o sea, de cara al mundo…

Solo imaginémonos que Trump -que es capaz de todo- se hubiera buscado la cartera en los bolsillos cuando la reina Isabel trataba de rebasarlo por la derecha o por la izquierda…

O cuando el entonces presidente Peña Nieto y su palmípeda oportunista -que es como los zoólogos catalogan a las gaviotas- mutuamente se hacían “retobos” ante el mundo entero…

Que tiempos aquellos en los que no existía la burocracia justiciera.  Cuando pa pronto: “Partan al chamaco en dos y denle una mitad a cada una de las señoras que reclaman ser sus madres”.  Y luego-luego se arreglaban los asuntos…

Tres largos años tuvieron tras las rejas a José Manuel Mireles para finalmente decirle que era inocente; pero le tumbaron un asiento en San Lázaro donde una voz como la suya haría mucha falta…

Pero no nada más aquí se las gastan de esa manera.  En Brasil, a Luis Inazio Lula da Silva lo tienen en la cárcel para que no pueda postularse como candidato a la presidencia, donde también haría mucha falta.  Pero son cosas de los sionistas y su perverso neoliberalismo.

Cambiando de tema…

 

En Veracruz, reflejo fiel de lo que sucede en casi todos lados, los que van de salida quieren blindarse -al cabo que tienen tiempo para arreglar sus liviandades financieras- queriendo dejar, ya de perdida, un Fiscal a modo…

Pero ciertamente que no se le están cumpliendo sus caprichos a Orlando el Furioso, perdón, al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien no solo quería dejar a 12 Magistrados a modo; sino también a “su” Fiscal General.  Y de paso como gobernador a su hijo bien amado en quien tenía puestas sus esperanzas; y nada que se le cumple…

Pues aunque su marioneta legislativa de nombre Sergio Hernández, coordinador de la bancada panista en extinción, jura y perjura que no se doblegará a los caprichos del entrante gobernador moreno Cuitlhuac García, que pretende ser él quien designe al Fiscal y proponga a los Magistrados, lo cierto es que no podrá hacer nada, pues ya va de salida y no tiene la mayoría para dejar contento a su Patrón…

Total, que todos quieren meter mano en el Poder Judicial -supuestamente independiente- y garantizarse impunidad nombrando al Fiscal.  Lo que da a pensar en qué estarán tramando hacer los entrantes.  ¿Será que quieren hacer lo mismo que los salientes?…

No obstante, y toda vez que las desilusiones ya están comenzando entre quienes votaron por un cambio -y eso que ni siquiera han comenzado a gobernar- cualquiera, con sobrada razón, diría que nos está saliendo tan malo el pinto como el colorado.  …

Por ahí dicen que “Mal empieza la semana al que ahorcan en lunes”.  A menos que, como diría aquél: “Seré yo acaso maestro”.  Y a resultas los que tenemos que cambiar somos los ciudadanos, para que así podamos pedir un cambio en el gobierno.  Porque más de lo mismo, ya chole.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.