Línea Caliente

Por Edgar Hernández*

¡Yunes, el derrumbe total!

No hay duda que estábamos mejor cuando estábamos peor.

La forzada imposición del Fiscal “carnal” Anticorrupción, Marcos Even Torres, violentando incluso la Constitución, no es más que la muestra –otra más- de la desesperación del agónico gobernador Miguel Angel Yunes.

Busca refugio en sus “leales” como si ello fuera garantía de que a partir del primero de diciembre evitará rendir cuentas por sus atropellos, corruptelas y rapacerías cometidos en tan breve periodo de gobierno.

Son paletazos de ahogado.

Son las últimas acciones de un  mandatario derrotado que confirma lo que siempre fue, un gandalla que no admite derrota alguna. Es la típica actitud de una persona no preparada para detentar el poder. De alguien que está cierto que siempre tiene la razón y que si pierde arrebata.

Ya decían los empresarios veracruzanos ofendidos por la falta de pagos que el mandatario estaba “enfermo” de poder.

El punto, sin embargo, es el espectáculo escenificado en el Congreso del Estado hace unas horas, obviamente planeado desde Palacio, mismo que fracturó todo orden institucional.

Cerró el paso a la voluntad de la mayoría; dio lugar al repudio total de la opinión pública veracruzana y confirmó lo que desde el primero de julio se presumía, que Miguel Angel buscaría proteger su salida al costo que fuera.

Le valió madre la censura.

Qué importa que los medios de comunicación se lo hayan comido vivo tras el madruguete, uno de los nuestros incluso, el periodista José Luis Ortega Vidal fue madreado por un gorila del Congreso. Que la clase política –salvo un reducido grupo de leales- lo repruebe. Que los sectores más representativos de la sociedad condenen la ausencia de respeto a la división de poderes. Que juristas, legisladores y jueces expresen voz en cuello la violación a mandatos supremos.

El mismo Fiscal Anticorrupción –tras repetidas votaciones legislativas que lo llevaron a un tramposo triunfo- en reveladoras imágenes se mostraba aterrado.

¡Que hice, Dios mío!, se preguntaría para sus adentros luego que fue llevado a jalones a rendir protesta por un decrépito priista, José Luis Enríquez Ambel, quien en un muy poco digno papel de presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, se mostraba orgulloso del triunfo aplaudiendo y alzando el brazo del lánguido ganador.

Lo que hay que hacer por un plato de lentejas.

Gana pues el gobernador quien con orgullo y para sus adentros puede presumir que se chingó a todos.

Su victoria, sin embargo es pírrica. Bien sabe que el uno de diciembre empezará su calvario ¡en tribunales! como bien advierte el gobernador entrante Cuitláhuac García.

De manera obligada o incluso coercitiva, a menos que en los próximos días pida licencia y huya, el señor Yunes tendrá de rendir cuentas ante jueces de verdad.

Tendrá que apoyarse en buenos abogados ya que el Fiscal Anticorrupción, a quien acaban de ungir, o entrega su renuncia el primero de diciembre o deponen su nombramiento espurio en el mismo escenario donde ayer fue glorificado por los legisladores encabezados por ¡imagínese usted!, la arrogante señora Manterola, la honesta Eva Cadena y el honorable José Luis Enríquez, quienes no tienen la menor idea de la aritmética ni del decoro.

Tras su nuevo “triunfo”, Yunes Linares muestra que solo es una fiera herida, que actúa por instinto y vuelca todas sus artimañas para sobrevivir.

Al no estar preparado para perder el sonado derrumbe de su hijo, dispuso a la desesperada de lo último que tenía a la mano, un Fiscal Anticorrupción que escondiera sospechosos manejos irregulares de campaña tomado de los fondos de gobierno por 800 millones, amén de la “Carpeta Azul” y tres demandas más de corrupción y pederastia en diferentes momentos de su vida pública.

El mandatario saliente está actuando como si no conociera el sistema político. Como si no supiera que el poder es prestado y que el mandato del centro será implacable en su contra.

El brazo de la justicia tapará aquello de paz y amor, no venganzas ni desquites.

Para los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Cuitláhuac García la justicia, que no divina, contra quien atropelló a Veracruz en el último bienio, será la legitimación del arranque de un nuevo México propuesto por los ganadores.

El PRI disfrazado de Morena será el ejecutor de la revancha.

López Obrador será la cabeza del rescate del equilibrio nacional. Así sucedió cuando Carlos Salinas fue ungido como presidente de la república en 1988.

No habían trascurrido tres semanas del mandato salinista cuando manda a su secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios a deponer a tres gobernadores desleales y traidores, quitar el poder el todopoderoso Carlos Jonguitud para dárselo a Elba Esther Gordillo y llevar a la cárcel a “La Quina”.

Esa es la ley de la política.

Hoy Yunes gana perdiendo. Mañana quién sabe y por lo pronto para el anecdotario queda esa mañosa votación legislativa en lo oscurito y entre panistas donde Pitágoras se suicida al observar que nuestros representantes populares no saber contar.

Queda la impunidad en la violación a las constituciones la veracruzana y la nacional que, de acuerdo al acreditado abogado y ex Subprocurador de Justicia, Fidel Guillermo Ordoñez Solana, quien advierte que la irregularidad “obliga a una sanción de naturaleza penal por el abuso de autoridad” de los diputados panistas.

¿Habrá cárcel para quienes dejarán de ser diputados en unos días más?

Por lo pronto la amañada triquiñuela de los legisladores afines a Yunes Linares desde anoche mismo fue observada por el gobernador electo.

“Finalmente, diputados locales yunistas no pudieron obtener los dos tercios de los votos requeridos en la ley para aprobar el Fiscal Anticorrupción en Veracruz. Ante ello hicieron una intentona para dejar un Fiscal ‘carnal’ que caerá en tribunales”, advirtió Cuitláhuac García, tras enterarse del entuerto legislativo.

El mensaje más que para el nuevo Fiscal lo es para el gobernador. Lo es también para los diputados que impusieron al fiscal y es más que claro, revelador.

A estas alturas, sin embargo, el gobernador saliente ya no entiende nada. Esta fuera de sí y tan solo atreve ufano a escribir en su cuenta de twiter una felicitación para su “amigo” Marcos Even por el nombramiento.

No cabe duda que cada quien escribe la historia que se merece.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo