A estas alturas de las circunstancias políticas de Veracruz, ese diferendo entre el Secretario de Turismo del gobierno estatal y el expresidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de esta región resulta intrascendente. Primero porque el Secretario está a punto de terminar su pírrica gestión, segundo porque Reynaldo Quirarte ya no preside la Cámara del sector, aunque como miembro de la misma su opinión no es desechable. Sin embargo, desde el llano ese debate se antoja pueril, vano, y no es constructivo porque el titular de la secretaría del ramo en vez de trabajar en consenso con los promotores de esa industria tan importante pelea con ellos. De cualquier manera solo queda esperar al futuro inmediato, pues el Secretario se va en cuatro meses sin pena y sin gloria, ni fu ni fa, o más bien fu.