Contraesquina Política
Por: Fernando Martínez Plascencia

Alberto Mijangos: El cabildo perdió a un regidor, pero el pueblo ganó a un buen funcionario.

Patricia Hong Hernández: Desarrollo Social en malas manos.

Libio Antonio León: Un bueno para nada en la sindicatura.

Para darle rumbo al estado se requiere de gente con experiencia, y en donde realmente se necesitará, será en el Congreso local.

Gente preparada, con la suficiente capacidad para poder empezar a enderezar el desastre de estos dos últimos años, que se suman a los doce anteriores.

Uno de ellos se llama Amado Cruz Malpica, diputado local electo por reelección. Un personaje que tiene una sólida formación política, que conoce lo que el estado necesita en estos momentos cruciales.

Es decir, a partir del momento en que el nuevo congreso empiece sus funciones, ACM habrá de desempeñar la difícil tarea de lograr los consensos, y los acuerdos necesarios para poder darle rumbo a un estado que simplemente se encuentra desordenado y olvidado.

El legislador local dice que en cualquier posición habrá de servir a los veracruzanos, con la misma responsabilidad con que siempre lo ha hecho. No se trata de protagonismos como lo ha señalado, sino de servir en donde mejor convenga a los intereses del gobernador electo Cuitláhuac García.

Desde el Congreso local, el ex diputado federal, gente cercana al presidente electo Andrés Manuel López Obrador, por su experiencia, y capacidad legislativa, habrá de jugar un papel muy importante en la transformación del estado.

Su larga trayectoria y experiencia saldrá a flote en el próximo congreso que inicia funciones en los primeros días de noviembre. Su sensibilidad política le permite saber que en estos momentos la sociedad reclama y demanda un gobierno que genere las condiciones propicias de desarrollo, de crecimiento económico, de generación de empleos, de seguridad, de justicia, de rendición de cuentas, y de transparencia.

En la actual legislatura local, Amado Cruz Malpica, supo contener las desmedidas ambiciones, insanas, de Miguel Ángel Yunes Linares, quien quiso “aplastar con su mayoría panista” a la bancada de MORENA, cosa que jamás logro. Incluso, a meses de concluir su mal gobierno, trató de imponer a los Magistrados Anticorrupción, cosa que no logró por la férrea defensa de la bancada morenista, que prácticamente cercaron el congreso local para detener una atrocidad política, tal y como ya lo había hecho con el nombramiento del Fiscal Anticorrupción Marcos Even Torres Zamudio, a través de una mayoría panista, que no reúne los requisitos para dicho nombramiento.

El gobernador panista encontró en el diputado local a un personaje que no se deja, que conoce de política, y que ha sido una cuña, en un gobierno que pregona la democracia, pero que ha hecho todo contrario.

Si hablamos de excelentes operadores políticos, no hay que perder de vista al licenciado Alberto Mijangos, Secretario de Gobernación del Ayuntamiento de Coatzacoalcos.

Alberto Mijangos ha demostrado saber trabajar con todas las fuerzas políticas, pero, además, sabe escuchar a las distintas expresiones que buscan soluciones a sus problemas.

El alcalde de Coatzacoalcos tiene en el Lic. Mijangos a un excelente operador político, que entiende perfectamente lo que Víctor Carranza busca en cada una de las acciones llevadas a cabo.

Sensible a todas las necesidades, el secretario de gobierno municipal, escucha, y atiende con las puertas abiertas, a todo aquel que llega a su oficina en busca de soluciones a sus demandas. Lo mismo atiende al político, al líder sindical, al dirigente de organizaciones sociales, que a la gente humilde que acude a dicha oficina en busca de ayuda, con el mismo trato, buscando darles respuestas a las necesidades planteadas.

Persona preparada, el Lic. Mijangos nunca ha sido señalado de algún acto deshonesto, de corrupción, ni de prepotencia o soberbia en los diversos cargos públicos que ha ocupado a lo largo de su trayectoria política. Es una persona sencilla, con oficio político, que siempre está en busca de crear las condiciones de gobernabilidad para que los problemas se resuelvan a través del diálogo, y del acuerdo, sin llegar a los extremos. Escuchar, y comprender a las personas, le ha traído buenos resultados. Esto se traduce en la confianza que la gente le demuestra al acudir a su oficina, porque saben que les hablara de frente y con sinceridad.

Pocos lo saben, pero el Licenciado Alberto Mijangos, tranquilamente, en este momento, seria regidor en la actual comuna. Él estaba incluido en la planilla del actual alcalde Víctor Carranza, sin embargo, debido a que el padre Alejandro Solalinde lo señalo de priista, como si esto fuera un pecado de lesa humanidad, y en un acto de congruencia al proyecto del actual alcalde, renunció a ocupar dicha posición. No cualquiera se hubiese atrevido a tomar una decisión así. De ese tamaño la madurez política de este servidor público que entrega buenas cuentas día con día al alcalde.

El éxito de un gobierno depende de la eficiencia de los colaboradores, y en este caso, pese a que el cabildo perdió, a quien pudo haber sido un excelente regidor, el pueblo ganó a un servidor público, sensible, que concentra en su persona capacidad de respuesta ante cualquier reclamo social.

Las del estribo……Alguien debería decirle a la señora Patricia Hong Hernández, directora de Desarrollo Social municipal, que tiene que buscar asesoría, para que los eventos que lleve a cabo, no sean tan desangelados y fríos, como los que ha venido realizando, y que en nada ayudan al alcalde. La entrega de los apoyos federales carecen de poder de convocatoria, lucen totalmente vacíos, verlos causa tristeza. Sino puede con el paquete que busque ayuda o que renuncie, porque no se le ven las ganas por ningún lado, es más, parece que no le interesa.

Libio Antonio León, disque “asesor legal” de la sindicatura de Coatzacoalcos no debe comportarse como lo viene haciendo hasta ahora, engañando a todo mundo, con el cuento de que él es el mero mandamás en dicha oficina. Este sedicente asesor, viene complicando el trabajo en dicha oficina, de la que es titular la maestra Jazmín Martínez Irigoyen, ya que en lugar de resolver los problemas legales que le son encomendados, los enreda con esa lengua que se carga, haciendo quedar muy mal a la maestra. Lo de la elección de Villa Allende es un claro ejemplo. Hasta multa se tuvo que pagar por su ineficiencia. Además, se ha convertido en una enorme molestia para todo el personal que ahí trabaja, por la enorme soberbia que lo caracteriza, ya que piensa que, sin él, esa oficina no camina. Vaya tipo. Ojalá la maestra tome cartas en el asunto, antes de que sea demasiado tarde. Al tiempo.