Columna “Política al Día”

Por Atticuss Licona

No se sabe si MORENA está rompiendo los estereotipos que heredó el PRI, de forma intencional, por instinto o de pura chiripada… pero hasta el momento le está funcionando.

Las reglas de la política aunque estaban escritas en tinta invisible de limón, eran conocidas y respetadas por todos.

Una de esas reglas era que el gobernante electo se retiraba al ostracismo en el lapso en que tomaba posesión para no opacar al gobernante saliente. MORENA no lo ha hecho así. Todos los días sigue dando nota, presentando un día al equipo de trabajo, estableciendo directrices al otro o simplemente continuando las giras de campaña.

Pero no todos los que han violado las reglas no escritas de la política han salido bien librados. Miguel Ángel Yunes Linares confió demasiado en sí mismo y aglutinó en su imagen todo lo bueno y lo malo de este gobierno. Eso era algo que no se hacía. Un gobernante siempre debe tener a su lado a alguien a quien se le pueda echar la culpa.

Desde el día en que se decretó su triunfo, Yunes Linares acaparó los reflectores y las redes sociales, fustigó al gobierno saliente y amenazó con cimbrar al país, aunque a la hora de la hora, su administración haya dejado mucho que desear. Tuvo aciertos (no se niegan), aunque el gobierno los presumió como si se hubieran logrado gracias a los soberanos pantalones del non plus ultra Gobernador… pero, ¡Oh desgracias de la vida! Todo lo malo también fue percibido que fue debido a él.

Hoy, faltando pocos meses para que termine su gestión, es la fecha que sus secretarios de despacho continúan en las sombras, moviéndose entre los telones de la administración pública como gatos negros sin sombra en la noche más oscura. El Secretario de Gobierno fue opacado, el Secretario de Educación reprobado, el de Finanzas disminuido y así en una interminable lista de funcionarios sin registro periodístico alguno.

El gobernador electo, Cuitláhuac García Jiménez, ha madrugado a todos y ha roto la regla política de mantenerse en los reflectores políticos. Lo invitan a bailar y baila, lo invitan a inaugurar obras y las inaugura, lo invitan a dialogar con las asociaciones de desaparecidos y se aparece, le piden que presente a Secretarios… ¡Y los nombra!

Las columnas políticas y los medios de comunicación tienen en estos días mucho más menciones de Eric Cisneros Burgos y de Ernesto Pérez Astorga, secretarios de SEGOB y SEDECOP, respectivamente, que de todo el gabinete de Yunes Linares junto.

Con esto Cuitláhuac está siendo pragmático y audaz. Está visibilizando a los próximos secretarios, los ha sacado a la luz y les pone brillo propio. Es una manera eficaz de gobernar, delegando las responsabilidades como lo marca la misma Ley. Puedo apostarle que el próximo gobierno de Cuitláhuac no aplicará el Yoísmo.

¿Quién es el actual Secretario de Desarrollo Económico? Un tal Alejandro, aunque sólo Dios sabe qué hizo en estos dos años aparte de cobrar. Alejandro Zairick no resultó -ni de cerca- el Mejoralito que necesitaba la trémula economía veracruzana.

A Eric y a Ernesto los veremos trabajando desde ahora y estarán presentes en los procesos de entrega-recepción y delineando con el gobernador electo las fórmulas para sacar a Veracruz de este infierno.

MORENA, López Obrador y Cuitláhuac están rompiendo los paradigmas de la política. Al darles juego y calor a sus colaboradores, Cuitláhuac podría triunfar y así triunfaría MORENA… ¿Y si fracasa? Esos mismos que hoy está visibilizando serían los ingenuos perfectos a quienes se les puede echar la culpa.

Yunes Linares jamás pudo hacer eso. Jamás pudo echarle la culpa a nadie ni correr a nadie. Le falló el cálculo y el fracaso se lo tragó solito.

Con Cuitláhuac, ya veremos.

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