Opiniones y Comentarios
Julio Ricardo Blanchet Cruz

diariolibertad@nullgmail.com

 Así como desde hace miles de años convenientemente nos han cuenteado con la existencia -que nadie ha visto- del dios bueno que vive en el cielo, y el terrible dios del mal que habita en los infiernos…

 Que es la mentira más grande que nos han contado para sostener vigentes a todas las religiones; ya que sin la amenaza de premios y castigos ninguna tendría sustento…

 Pues así, ya desde hace unos cuantos años nos cuentean con la amenaza de una tercera Guerra Mundial.  Misma que no se va a llevar a cabo por razones económicas; pues “gracias” a la globalización, las naciones están tan interconectadas, que los botines que tradicionalmente se han obtenido en las guerras, ya no son negocio…

 Las transnacionales están tan infiltradas en el mundo, como las metástasis lo están en el cáncer; parangón tan bien aplicado, sobre todo cuando se trata de empresas como la Coca-Cola, McDonald’s, Procter & Gamble, General Motors, Kimberly Clark, o el pollo frito Kentucky, entre muchas otras…

 Pero principalmente las que han sido enviadas para que, copiando el modelo americano, los ciudadanos de esas naciones donde operan, se enfermen.  Lo que ya sucede en México, donde el 70% de las juventudes son diabéticas; y no se debe a la casualidad…

 Porque si ya de por sí los enfermos son una pesada carga para el Erario; de tal suerte que los dineros que se gastan en atender los padecimientos que conlleva el sobre peso y la diabetes; dentro de 20 años será todavía mucho peor.  Por no decir que insostenible…

 Pero las chatarreras están de plácemes, de facto asociadas con la no menos poderosa industria Químico-farmacéutica, con la que se complementan perfectamente bien.  Yo los enfermo y tú haces como que los curas…

 Conformando una asociación perniciosa que jurídicamente se califica como colusión, que es la asociación de dos o más en perjuicio de un tercero; que vienen siendo los hoy consumidores y futuros enfermos…

 El caso es que las grandes potencias son tan interdependientes que, para poner un ejemplo, los cohetes que utilizan las naves que van a la estratósfera, son impulsadas con motores rusos.  Sin soslayar que la industria aeronáutica se detendría si el Kremlin no les surtiera titanio, metal esencial para la construcción de todo tipo de aeronaves…

 Pero acostumbrados a que China fabrica de todo, quizá de no muy buena calidad si comparamos sus productos con los alemanes, o los de otras naciones; pero muchas industrias se verían paralizadas -desde luego las automotrices que a cual más llevan componentes chinos- si los yanquis bombardearan al coloso de Oriente…

 Como lo hicieron en Japón, donde en una semana mataron a más de 280 000 civiles en Hiroshima y Nagasaki sin tomar en cuenta a los que posteriormente murieron por efecto de la radiación…

 Por cierto que los muy hipócritas ponen el grito en lo alto cuando alguien utiliza armas químicas o quiere desarrollar una industria nuclear; como Corea del Norte que, sabedora de que ni China ni Rusia permitirían que Washington impusiera el neoliberalismo más cerca de sus fronteras, sigue adelante con su programa nuclear…

 Como también es difícil pensar que permitirá un gobierno socialista en su larga frontera Sur.  Haciendo pensar que en los halagos para AMLO de parte del presidente con el peluquín rubio, hay algo más que un gato encerrado…

 En cuanto a las “guerritas” -aunque en ellas hayan muchos muertos- esas sí continuarán a todo vapor -por lo pronto hay más de 20 conflictos armados por el mundo- ya que la venta de armas, municiones y pertrechos, la mayoría obsoletas para una gran guerra internacional, son una muy buena fuente de ingresos, que les permite deshacerse de grandes stocks, a más de que así pueden seguir operando sus fábricas y continuar con su economía de guerra…

 No en balde juegan a dos bandos, entregándoles armas y dinero a unos y otros para que se sigan matando; como lo hicieron en la guerra de ocho años entre Irán e Irak; y como lo hacen en todo el mundo, como en México, introduciendo armas de contrabando que venden a los cárteles de la droga y dándole dinero y pertrechos al Gobierno para que los combatan…

 Lo que hace pensar que la pacificación del País va a ser muy difícil de lograr, como pretende hacerlo AMLO.  Pero eso se verá cuando el próximo gobierno someta a debate la despenalización de la marihuana.

 Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.