Fundado en 1995 como el festival que celebra la influencia e importancia de la presencia de la raíz afro descendiente de Veracruz, este 2018 el Festival Afrocaribeño llega a los 22 años.

El evento que surgió como una propuesta académica para recuperar la memoria de la influencia de la cultura negra en el estado, pasó a través de la propuesta escénica como atractivo principal para detonarlo a nivel internacional, a un evento local.

Hoy, la dirección general del IVEC ante la falta de recursos económicos le apuesta a la recuperación de su sentido original. Con un presupuesto de 350 mil pesos, el programa estructurado para este año se soporta con una serie de conferencias, mesas redondas y exposiciones deja a un lado la importancia que tiene una buena cartelera musical.

Hay que recordar que figuras como Calle 13, Diego El Cigala, Willie Colón, entre muchos otros, a través de los años convocaron a gran parte del público local y de la región para reafirmar la importancia del evento.

Queda en evidencia la falta de capacidad de esta administración para bajar los recursos necesarios a nivel federal, y así recuperar el nivel que dicho festival se merece.

Los problemas de dinero no son nuevos, es de todos conocido que hubo un desfalco sin precedentes a nivel estatal. Sin embargo, en 2016 todavía se consiguió traer a Bomba Estéreo y el zócalo de la ciudad brilló con la presencia de un público joven, fresco, nuevo.

Para esta edición, Los cojolites, agrupación sonera  originaria del sureste del estado es lo que más brilla en el panorama. Por supuesto que tienen tablas y reconocimiento a nivel internacional, pero el público se merece otras propuestas innovadoras, propias de la región caribeña.

A estas alturas del año, el Festival Afrocaribeño rueda en picada y los 350 mil pesos presupuestados para su organización, parecen un derroche.

Veracruz- 2018-08-0909:16:31- Imagen del Golfo/ AGENCIA IMAGEN DEL GOLFO