Como si se tratara de actos que requirieran proscenio, luces, escenografía y cámaras, el gobernador electo de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, va a realizar el destape de los funcionarios que lo acompañarán en la tarea de administrar la pobreza de los veracruzanos, en sendos eventos dosificados de carácter mediático.

Este miércoles fue el secretario de Gobierno, luego sigue el de Desarrollo Económico, y así.

Aparte de cubrir de alguna manera el interregno que hay desde la elección hasta la toma de posesión, no se ve cuál sea la utilidad de emplear esa estrategia de suspenso para algo tan simple como dar el nombre y currículum de los futuros servidores públicos.

Tarde o temprano resultará rutinario y tanto los medios de comunicación como el público se preguntarán ¿y?…. ¿Cuál es la estrategia, el plan, el programa o las tácticas especiales que serán empleadas para afrontar una situación tan complicada como la que vive la Entidad?

Por otro lado, parece que la sorpresa no lo es tanto, porque al menos en el caso del secretario de Gobierno, ya se había filtrado. En el caso del eventual titular de Educación, se insiste en que el responsable sería un diputado que ya hasta se destapó. Y se maneja a otro personaje con amplia experiencia en platillos y cocina para que encabece una importante área jurídica.

Acaso sea tiempo de seguir el ejemplo nacional y develar ya, como lo ha hecho Andrés Manuel, verdaderos planes políticos, económicos y sociales que devuelvan la confianza en que hay talento para conducir al Estado (Jaime Ríos Otero).